México reactivará el suministro de petróleo a Cuba
La presidenta Claudia Sheinbaum confirma que el Gobierno mexicano continuará el envío de crudo a la isla bajo convenios históricos para mitigar los efectos de la crisis energética.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó en su reciente comparecencia pública del 30 de marzo que el Estado mexicano mantendrá el flujo de petróleo hacia Cuba. Esta decisión se articula a través de dos vías diferenciadas: la asistencia humanitaria directa y la ejecución de acuerdos comerciales que, según recuerda la mandataria, operan desde hace décadas. La medida se produce en un contexto de extrema fragilidad del sistema eléctrico cubano, agravado por el bloqueo económico, y tras la llegada de un buque petrolero ruso a puertos de la isla.
Sheinbaum explicó que el apoyo de su administración no se limita a los hidrocarburos. Según detalló la presidenta, "hace dos días llegó un barco también con alimentación y con un buen número de toneladas" destinado al pueblo cubano. Con estas declaraciones, el Ejecutivo mexicano reafirma una política de contribución material que desafía las presiones externas, asegurando que "vamos a seguir ayudando en términos humanitarios".
En cuanto a la naturaleza del suministro energético, la jefa del Ejecutivo subrayó la vigencia de los vínculos económicos estructurales entre ambos países. "Una cosa es la ayuda humanitaria y la otra son acuerdos comerciales que tenemos con Cuba; y eso tiene que ver también con el envío de petróleo", señaló la presidenta. Al desvincular una parte del suministro de la asistencia de emergencia, Sheinbaum enfatiza que la relación económica con Cuba es "una política de Estado consolidada" y no una medida coyuntural de su gobierno.
Esta transferencia de recursos energéticos resulta estratégica para la reproducción de la vida cotidiana en la isla caribeña, donde la falta de combustible por el bloqueo estadounidense reforzado afecta directamente al transporte, la producción de alimentos y el suministro eléctrico. Mientras que el presidente estadounidense Donald Trump manifestó recientemente "no tener problemas" con que otros países provean crudo a Cuba, México vuelve a marcar un perfil autónomo en política exterior, priorizando el cumplimiento de los acuerdos comerciales y la asistencia ante las presiones de Washington.
La presidenta Sheinbaum concluyó que el Gobierno de México sigue "trabajando con ellos" en ambos frentes, el comercial y el humanitario. Este anuncio garantiza que los mecanismos de transferencia de recursos hacia la isla continuarán operativos en los próximos días, reforzando la posición de México como un socio comercial impresindible frente a los intereses geopolíticos de EEUU que buscan el aislamiento y el estrangulamiento económico de Cuba. Como demostraron anteriormente las misiones humanitarias solidarias de múltiples movimientos sociales y políticos en las últimas semanas y los envíos de China, Rusia y México, Cuba no está sola.