El pueblo saharaui celebró este 8 de abril el 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en medio del estancamiento del proceso de descolonización y el abandono abierto de las potencias europeas. Durante los desfiles y actos conmemorativos en la wilaya de Auserd, en los campamentos de refugiados de Tinduf, el presidente de la República y secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, reafirmó que la soberanía nacional es la única salida al conflicto. Según recogen corresponsales internacionales de medios como Radio Argelia Internacional, los desfiles, que contaron con la asistencia de varias delegaciones diplomáticas y políticas de diferentes países, han servido para mostrar la "determinación y constancia" de una lucha de descolonización que cumple medio siglo frente a la ocupación del régimen alauí de Marruecos.

Ghali ha señalado directamente la responsabilidad histórica y jurídica del Estado español en la situación actual de los territorios ocupados, partiendo del acuerdo ilegal firmado entre España y Marruecos en 1975 privó a los saharauis de su autodeterminación. En sus declaraciones, Ghali acusó especialmente al actual Gobierno español de llevar a cabo una "constante conspiración" para eludir sus obligaciones como potencia administradora del territorio, señalando que el ejercicio del derecho a la independencia es "la única vía para lograr una paz justa y duradera".

La crítica del Frente Polisario al Gobierno encabezado por Pedro Sánchez se ha extendido también a las instituciones europeas en general, por su colaboración con el Reino de Marruecos en la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental. Ghali ha exigido a la Unión Europea que "deje de infringir las sentencias del Tribunal Europeo" y el Derecho Internacional. En este sentido, el presidente saharaui demandó a Bruselas que se abstenga de celebrar y que "anule cualquier acuerdo" con Marruecos que afecte al territorio, el espacio aéreo o las aguas territoriales saharauis, denunciando el drenaje de recursos que sostiene la ocupación colonial.

El 50 aniversario de la RASD vuelve pone de manifiesto la fractura entre la voluntad del pueblo saharaui y los intereses estratégicos de las potencias imperialistas europeas, incluido el "Gobierno más progresista de la historia", que se suma a dar la espalda definitivamente a las deudas pendientes con el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui con su aprobación del "plan de autonomía" marroquí. Frente a los mecanismos de expolio y el bloqueo diplomático, el Polisario reivindica la vigencia de su estructura estatal paralela como herramienta de resistencia frente al expansionismo marroquí. El presidente Ghali concluyó su intervención demandando "coherencia" a la Unión Europea para que respete la legalidad internacional y cese en el reconocimiento de la ocupación marroquí sobre una zona pendiente de descolonizar.