Europa podría quedarse sin combustible si Ormuz no reabre en tres semanas
La patronal de aeropuertos denuncia que las reservas están en mínimos y pide ayuda a Bruselas ante el riesgo de colapso del turismo estival.
La patronal aeroportuaria europea ha lanzado una alerta de emergencia ante la Comisión Europea advirtiendo de que los aeropuertos del continente se enfrentarán a una escasez "sistémica" de combustible para aviones si el estrecho de Ormuz no se reabre totalmente en un plazo de tres semanas. En una carta dirigida al comisario de Transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas, y revelada por el Financial Times, la asociación ACI Europe —que representa a los aeródromos del bloque— afirma que las reservas de queroseno se están agotando rápidamente, presionadas además por el "impacto de la actividad militar en la demanda de hidrocarburos".
El bloqueo de esta vía marítima, por donde transita el 40 % del suministro mundial de combustible de aviación, ha disparado los costes operativos de las aerolíneas a niveles críticos. Según datos de la agencia Argus Media, el precio de referencia del queroseno en el noroeste de Europa cerró este jueves en 1.573 dólares por tonelada, lo que supone más del doble de los 750 dólares que costaba antes del estallido de la guerra contra Irán. A pesar de que el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció un “alto el fuego” de dos semanas, Israel viola el alto el fuego sistemáticamente, lo que hay llevado a Irán a volver a cerrarel estrecho de Ormuz. En consecuencia, los inversores siguen pujando alto por los combustibles y las empresas energéticas especulan con los precios. Pero los proveedores ya no garantizan las entregas de cara al mes de mayo.
El desabastecimiento ya ha provocado las primeras medidas de racionamiento en países asiáticos como Vietnam y Filipinas, mientras que en Europa la crisis empieza a materializarse en infraestructuras críticas y racionamiento en Eslovenia. El pasado fin de semana, cuatro aeropuertos italianos introdujeron restricciones al suministro tras registrarse interrupciones en un proveedor clave. ACI Europe ha urgido a la Comisión a implementar un sistema de monitoreo en toda la UE, denunciando que actualmente "no existe un mapeo o evaluación a escala europea de la producción y disponibilidad de combustible", lo que deja al sector a merced de los intereses de los grandes distribuidores.
Las consecuencias materiales de este encarecimiento y la falta de suministro ya se traducen en recortes de servicios para los trabajadores y usuarios. Aerolíneas como Delta Air Lines han anunciado recortes de capacidad del 3,5 % para compensar un sobrecoste de 2.000 millones de dólares en combustible, mientras que compañías como Air New Zealand o la polaca Lot ya están cancelando rutas y planean subidas de precios en los billetes. ACI Europe advierte de que este escenario es especialmente peligroso ante la cercanía de la temporada alta de verano, un periodo del que dependen las economías de múltiples regiones europeas basadas en el turismo.