La deuda de Argentina con el FMI se dispara un 36% bajo Milei
El Gobierno de Javier Milei incrementa la deuda con la oligarquía financiera internacional hasta los 57.250 millones de dólares pese a haber sumido en la miseria a la mayoría social.
La estrategia de subordinación financiera de la administración de Javier Milei ha consolidado a Argentina como el mayor deudor del Fondo Monetario Internacional (FMI), elevando la deuda un 36% en solo un año. Según los últimos datos de CNN Chile, el país adeuda ya 57.250 millones de dólares, lo que representa el 34,5% del total de préstamos mundiales del organismo. Este incremento de la deuda externa se produce en un escenario de absoluto fracaso en la acumulación de divisas: el Gobierno cerró 2025 con un saldo negativo de 14.000 millones de dólares en reservas netas, incumpliendo la meta pactada de -1.000 millones y dejando en evidencia que el supuesto "auxilio financiero del Fondo" se drena sin fortalecer el aparato productivo nacional.
Milei no ha podido cumplir su promesa de reducir la deuda ni con su "motosierra" contra el gasto público que ha sumido a la mayoría social en la pobreza. Aunque el INDEC registró una "desaceleración" de la inflación al 31,5% en 2025 tras los picos del 200% del periodo anterior, esta cifra sigue erosionando el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones que arrastran una enorme inflación acumulada acumulado. La miseria crónica se manifiesta en un consumo deprimido y una informalidad laboral que alcanza al 43% de la población trabajadora. El "crecimiento" del PIB del 4,4% en 2025 no representa una mejora estructural, sino un rebote contable tras dos años de contracción económica, concentrado en sectores extractivos como la energía que no revierten en absoluto la pérdida de renta de las familias argentinas.
La cara más cruda de las políticas de desredistribución del Ejecutivo es la persistencia de la pobreza, que afecta a uno de cada tres argentinos (28,2% según el INDEC a finales de 2025), disparándose hasta el 41% en el caso de la infancia. El ligero descenso estadístico respecto a los picos del 57% de 2024 no oculta una realidad de privación material donde el desempleo ha subido hasta el 7,5% por el cierre de empresas y la precarización del empleo formal. Mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, viaja a Washington para pedir un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares, el país se prepara para detraer del producto social otros 3.605 millones este año solo para cumplir con los intereses y vencimientos del capital financiero internacional.
Este ciclo de acumulación de deuda y transferencia de valor hacia los centros de poder financiero internacional demuestran la inviabilidad del programa económico de Milei para las mayorías trabajadoras. Argentina se enfrenta a un 2026 con vencimientos totales de 4.400 millones de dólares con el FMI en un contexto de reservas exhaustas y una deuda pública que oscila entre el 70% y el 85% del PIB. La dependencia de préstamos externos y la persistente presión cambiaria mantienen al país latinoamericano en un estado de vulnerabilidad extrema, donde los recortes fiscales solo sirven para garantizar el servicio de la deuda mientras se desmantela el salario indirecto y se condena a millones de trabajadores a la marginalidad.