Ucrania trata de sabotear las elecciones en Rusia con su mayor ataque sobre Moscú
Una andanada de drones y misiles causan tres muertos tras impactar en la refinería de Kapotnya y la región, coincidiendo con la jornada final de las elecciones parlamentarias.
Un ataque masivo ucraniano con más de un millar de aeronaves no tripuladas y misiles impactó durante la noche del 19 al 20 de septiembre en la refinería de petróleo de Gazpromneft en el distrito moscovita de Kapotnya, así como en infraestructuras logísticas y edificios de viviendas en la región de Moscú. El ataque dejó un balance provisional de tres personas muertas —entre ellas una mujer de 44 años en la localidad de Sofyino y un anciano de 74 años en Orekhovo-Zuyevo— y cerca de una veintena de heridos, de acuerdo con las cifras del gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobyov.
El Ministerio de Defensa de la Federación Rusa aseguró haber interceptado 1.110 drones en todo el país, incluyendo la península de Crimea y el mar Negro, mientras que el alcalde de la capital, Sergei Sobyanin, afirmó que las defensas antiaéreas destruyeron 450 artefactos en las inmediaciones de la ciudad. Sobyanin calificó la incursión de “ataque masivo” y sostuvo en su canal de Telegram que la acción “estaba claramente planificada con el objetivo de interrumpir las elecciones”.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, confirmó la autoría de los ataques que han causado bajas civiles a través de sus redes sociales. Zelensky declaró que sus fuerzas golpearon “una de las instalaciones clave de la industria petrolera de Rusia y un objeto logístico del agresor”, añadiendo que “son miles de millones de dólares que sostienen la máquina de guerra”. El mandatario ucraniano detalló que en el lanzamiento participaron el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), las Fuerzas de Sistemas no Tripulados y la Inteligencia Militar, utilizando armamento de fabricación propia entre los que citó modelos como FP-1, RZ-100, MICH-2000, Palianytsia, Vendetta, Liutyi, Bars, Flamingo, Sichen y Pelican.
Las consecuencias materiales incluyen daños directos e incendios en la unidad de procesamiento de la refinería de Kapotnya —que cubre el 40 % del consumo de combustible de la capital rusa—, la destrucción parcial de un almacén logístico de 290.000 metros cuadrados en Sofyino y el desalojo de unas 400 personas en un bloque residencial de 21 plantas en Ramenskoye tras incendiarse la cubierta. Paralelamente, las autoridades aeronáuticas rusas aplicaron restricciones temporales en los cuatro aeropuertos del área metropolitana (Domodedovo, Vnukovo, Sheremetyevo y Zhukovsky), afectando a más de una treintena de vuelos.