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EEUU prepara un nuevo bombardeo masivo contra Irán antes de las elecciones legislativas

‘The Atlantic’, ‘Axios’ y ‘The New York Times’ revelan que la Casa Blanca pidió al Pentágono opciones de ataque que podrían ejecutarse antes del 3 de noviembre; un portaaviones y miles de marines se dirigen a Oriente Medio.

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Imagen de archivo de una reunión del Comando Central de las fuerzas armadas de EEUU. Foto: CENTCOM (X)
Imagen de archivo de una reunión del Comando Central de las fuerzas armadas de EEUU. Foto: CENTCOM (X)

La administración Trump prepara una nueva campaña de bombardeos a gran escala contra la República Islámica de Irán, según informaciones publicadas esta semana por The Atlantic, Axios, NBC News, The Wall Street Journal y The New York Times. The Atlantic informó el miércoles, citando a dos funcionarios de la administración, de que “la Casa Blanca ha pedido al Pentágono que desarrolle opciones de ataque contra objetivos iraníes que podrían ejecutarse antes de las elecciones de mitad de mandato”. Axios señaló que el Pentágono había instruido al mando militar responsable de la guerra “varios días antes” para “concluir los preparativos para reanudar las principales operaciones de combate en Irán”, que “se espera que incluyan un bombardeo masivo de objetivos energéticos, de infraestructura y nucleares” y que “muy probablemente involucrarían al ejército israelí”. The New York Times precisó que los planes “se centran en una campaña corta e intensa de unos tres días” y que “los comandantes militares estadounidenses están listos para comenzar operaciones más grandes en los próximos días, en caso de que el presidente cambie de opinión”. El Wall Street Journal informó de que un nuevo grupo de ataque de portaaviones y una unidad expedicionaria de marines se dirigen a Oriente Medio, y el Pentágono evalúa enviar equipo de defensa aérea y municiones adicionales a bases de la región. La AP informó el 1 de octubre de que EEUU “despliega unos 9.000 soldados a bordo de un grupo de buques”.

La nueva ofensiva intensificaría la guerra de agresión que EEUU e Israel abrieron contra Irán el 28 de febrero. Según cifras oficiales citadas por Al Jazeera, los ejércitos estadounidense e israelí habían matado a 3.527 personas dentro de Irán hasta el 28 de agosto, la mayoría de ellos civiles, sin lograr derribar al Gobierno de Teherán ni forzarle a aceptar las condiciones que Washington quería imponer. EEUU no ha bombardeado Irán desde el 1 de septiembre, pero mantiene el bloqueo de sus puertos. El ejército estadounidense informó el 5 de octubre de que había hecho retroceder a 130 buques comerciales desde que reimplantó el bloqueo el 14 de julio y que había “destruido 13 embarcaciones comerciales” en las 12 semanas anteriores. EEUU ha confirmado la muerte de 19 militares estadounidenses y reconoce al menos 800 heridos en sus filas, según la AP. En una encuesta de AP-NORC realizada entre el 24 y el 28 de septiembre, el 69% de los estadounidenses afirmó que la guerra contra Irán “no ha valido la pena”.

Sin embargo, la agresividad en política exterior no es cosa exclusiva del republicanismo, ya que existe un consenso transversal entre las facciones del establishment político estadounidense en el objetivo de someter a Irán a la dominación de EEUU, más allá de las diferencias en las cuestiones de forma o en la forma de gestionar el contencioso. Las críticas del Partido Demócrata se han centrado en “no asegurar los intereses americanos”. El senador Mark Kelly, por ejemplom declaró lo siguiente el 27 de septiembre en ABC: “No podemos dejar el Estrecho en manos de los iraníes”. El senador Ruben Gallego dijo que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, “es una de las razones más importantes por las que estamos perdiendo esta guerra en Irán”. El líder de la minoría de la Cámara, Hakeem Jeffries, preguntó el 16 de septiembre por qué el presidente “ha sido tan reacio a confrontar agresivamente al matón de Europa del Este”, en referencia indirecta a Rusia. Jeffries y otros 114 demócratas de la Cámara votaron a favor de la Ley de Autorización de Defensa Nacional el 10 de diciembre de 2025, y 149 demócratas votaron el 22 de enero, cinco semanas antes de que comenzara la guerra, a favor de un proyecto de ley de asignaciones militares de 839.000 millones de dólares. El 16 de septiembre, 58 demócratas de la Cámara, incluida la ex presidenta Nancy Pelosi, votaron con los republicanos un proyecto de ley que otorgaba a Trump nuevos poderes para imponer aranceles dirigidos a Rusia y extendía las sanciones contra Irán hasta 2031, recuerda el World Socialist Web Site.