Los cinco mayores bancos de EEUU registrarían su mayor caída del año en ingresos por trading
El fin de la racha récord de Wall Street expone la fragilidad de un sistema basado en la especulación, con pérdidas no realizadas en sus carteras de deuda que recuerdan a la crisis bancaria de 2023.
Los cinco mayores bancos de inversión de los Estados Unidos de América (JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Citigroup y Bank of America) reportarán la próxima semana sus peores resultados de trading del año. Los analistas citados por el Financial Times prevén que ingresen conjuntamente unos 38.000 millones de dólares en el tercer trimestre, un 13% más que hace un año pero muy por debajo de los 47.000 millones récord del trimestre anterior. Los beneficios totales se estiman en 44.000 millones, un 20% menos que entre abril y junio. El negocio se había disparado desde 2020 gracias a la volatilidad relacionada con la inteligencia artificial, las materias primas y los tipos de interés, pero los propios banqueros ya advirtieron de que esas ganancias extraordinarias no se repetirían. La caída entre el segundo y el tercer trimestre será del 20%, frente al 6% habitual en esta época del año.
Las acciones bancarias han quedado por detrás del mercado por la preocupación sobre la financiación de centros de datos, el impacto de la inteligencia artificial en la fidelidad de los clientes y el temor a que la subida de los tipos de interés lastre el precio de sus carteras de deuda. Los analistas prevén pérdidas no realizadas en esas carteras, que no afectan al beneficio neto pero sí a la posición de capital de las entidades. Esas tendencias fueron un foco de preocupación durante la crisis bancaria regional de 2023, y los bancos han intentado desde entonces desplazar sus tenencias hacia deuda a corto plazo. “Recuerdan 2023”, dijo Gerard Cassidy, analista de RBC.
El enfriamiento de los ingresos por trading plantea dudas entre algunos analistas sobre la sostenibilidad del modelo de beneficios de Wall Street, basado en la especulación y la volatilidad de los mercados financieros más que en la inversión productiva. Aunque los beneficios siguen siendo elevados, la caída respecto al trimestre anterior muestra la dependencia de los bancos de las condiciones de los mercados de capitales y su exposición a los vaivenes de los tipos de interés y a las burbujas tecnológicas.