Miles de personas se concentraron en Viena (Austria) este jueves para manifestar su rechazo al ascenso al poder del ultraderechista Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), que ganó las elecciones legislativas de septiembre con el 29 % de los votos. A pesar de intentos fallidos de otros partidos para formar un gobierno que excluyera al FPÖ, su líder, Herbert Kickl, se prepara para liderar el Ejecutivo si logra un acuerdo con los conservadores.
Los manifestantes expresaron su preocupación por el futuro político de Austria bajo un gobierno del FPÖ, conocido por sus posturas restrictivas hacia la inmigración y su alineación ideológica con líderes como Viktor Orbán. Según testimonios recogidos por EFE, los participantes reconocieron que las protestas probablemente no impedirán la formación del nuevo gobierno, pero destacaron “la importancia de mostrar que la mayoría de los austríacos no los apoyó a en las elecciones”.
La movilización en Viena tuvo eco en otras ciudades como Graz, Salzburgo e Innsbruck, donde cientos de personas salieron a las calles. Los manifestantes subrayaron la necesidad de fomentar una resistencia constante contra el avance de la extrema derecha en Europa y el mundo.