La policía española ha detenido en Gran Canaria a Leo B., un ciudadano sueco con origen bosnio sobre el que pesaba una orden de búsqueda y captura en la Unión Europea. Según informó La Provincia, las autoridades de Suecia lo acusan de tenencia ilícita de armas, un delito que podría acarrearle hasta siete años de prisión.
Para evitar ser localizado, Leo B. se ocultó en la isla bajo una identidad falsa y creó la empresa de desocupación Adiós Okupas, mientras residía en un chalet. Tras varios meses de investigación, las fuerzas policiales lograron descubrir su verdadera identidad y proceder a su detención.
Las autoridades suecas habían vinculado previamente a Leo B. con actividades ilegales en su país de origen. Ahora, se espera que se inicie el proceso para su extradición a Suecia, donde deberá enfrentarse a la justicia.