Los sindicatos UGT, CCOO, CGT y USO han convocado una manifestación el próximo 16 de febrero en León para exigir “medidas concretas ante la crisis económica y social de la provincia”. La protesta, que comenzará a las 12:00 horas en la Plaza de San Marcos y finalizará en la Catedral, busca recuperar el espíritu de las multitudinarias marchas de 2020, en las que miles de personas reclamaron un futuro para León.
El lema de la movilización, “Más soluciones, menos cuentos”, responde a la frustración generada por la fallida Mesa por León, una plataforma institucional creada tras las protestas de 2020 y que, según los sindicatos, se saldó con un plan estratégico de 161.000 euros sin resultados tangibles. CCOO y UGT, insisten en la necesidad de un “plan de emergencia de inversión pública para revertir la decadencia de la provincia”, mientras desde la CGT denuncian “las promesas vacías de la Junta”.
La convocatoria llega en un contexto preocupante para la economía leonesa. Según el último informe del banco Unicaja, la provincia ha sido la que menos ha crecido de Castilla y León en 2024, con un ritmo casi la mitad inferior al de Valladolid o Burgos. A ello se suman los ERTE en empresas clave como León Coated, Latem Aluminium y Aceros Roldán. Desde USO, han advertido que León atraviesa una “situación de declive preocupante” y que “las administraciones deben reaccionar antes de que sea demasiado tarde”.
Salir de la derrota: una alternativa de clase trabajadora
Desde el Movimiento Socialista de León, algunos militantes han expresado su respaldo crítico a la movilización, señalando que las respuestas de los convocantes son “débiles e improvisadas”. Consideran que la crisis de León no es una excepción, sino parte de una desigualdad estructural entre el centro y las periferias económicas del Estado español: “Al no ser una excepción, debe analizarse cúal es la dinámica que está llevando a estas regiones a esa situación de forma general y no intentar generar una falsa sensación de singularidad que lo único que hace es enfrentar territorios y afianzar posiciones reaccionarias e interclasistas”, apuntan en el artículo publicado.
Denuncian que la provincia siempre ha dependido de capital externo, lo que habría impedido generar un tejido productivo propio. Critican que los partidos políticos y sindicatos presenten la reindustrialización como solución, sin cuestionar el modo de producción capitalista y que las grandes centrales sindicales actúen “como freno de la lucha de clases en lugar de ser su motor”.
En cuanto a la dimensión política de la movilización, advierten sobre el riesgo de que el leonesismo canalice el descontento hacia soluciones que consideran ilusorias. Argumentan que el autogobierno “no resolvería los problemas estructurales del proletariado leonés” y que la soberanía sin transformación social real es “humo”.
Por ello, defienden la necesidad de construir “una alternativa política independiente para la clase trabajadora”, que no dependa de “los partidos e instituciones del sistema y que avance hacia una organización propia capaz de luchar por sus condiciones de vida”.
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