Trump indulta al expresidente hondureño condenado por narcotráfico e interviene abiertamente en las elecciones del país
El presidente de EE.UU. condona la condena de 45 años de Juan Orlando Hernández por narcotráfico y amenaza con retirar ayuda económica si no gana su candidato.
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, en su particular forma de entender "la guerra contra las drogas", ha indultado al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en marzo de 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico, posesión de armas y recibir dinero del capo mexicano Joaquín el Chapo Guzmán. En un comunicado publicado en Truth Social, Trump justificó el indulto afirmando que Hernández había sido tratado "muy severamente y muy injustamente", según recoge teleSUR. El expresidente hondureño había sido extraditado a EE.UU. en 2022 por facilitar el ingreso de más de 500 toneladas de cocaína al territorio estadounidense.
La medida llega a menos de 48 horas de las elecciones presidenciales en Honduras y aparece vinculada explícitamente al apoyo de Trump al candidato conservador Nasry Tito Asfura, del mismo partido que el condenado Hernández. El mandatario estadounidense declaró: "Si Tito Asfura gana la presidencia de Honduras, como Estados Unidos tiene tanta confianza en él, sus políticas y lo que hará para el gran pueblo de Honduras, daremos mucho apoyo. Si no gana, Estados Unidos no dará buen dinero".
La candidata progresista Rixi Moncada, del Partido Libre, denunció en su cuenta de X que las élites financieras y Washington "pretenden revivir a criminales" relacionados con el golpe de Estado de 2009. "Las élites financieras que explotan nuestro pueblo y mueven sus hilos en Washington, son fariseos, no les importa la justicia y menos la democracia", afirmó Moncada.
"Trump respalda al heredero directo del narco"
Manuel Zelaya, expresidente hondureño, declaró en la misma red social que el apoyo de Trump respalda al "heredero directo del narco", en referencia a Asfura. Más de seis millones de hondureños decidirán este domingo entre el candidato respaldado por Trump, la candidata de izquierda y Salvador Nasralla del Partido Liberal, en unos comicios donde la injerencia estadounidense determina la campaña y la formación del futuro gobierno.
Esta injerencia abierta en Honduras contrasta con la postura de la Casa Blanca hacia Venezuela: mientras Trump indulta a un expresidente condenado efectivamente por narcotráfico para influir en comicios favorables a sus intereses, su administración mantiene severas amenazas contra Venezuela y el gobierno de Nicolás Maduro, bajo la excusa de "la lucha contra el narcotráfico", aunque los vínculos de Caracas con el narco nunca han sido probados.
De hecho, organizaciones internacionales como la CELAC han denunciado reiteradas veces esta aplicación selectiva de la llamada "política antidroga" según conveniencias geopolíticas, donde un presidente condenado recibe el perdón mientras se aplica la "máxima presión" a gobiernos que desafían la hegemonía estadounidense. Todo ello, mientras algunos congresistas republicanos incluso admiten abiertamente que quieren intervenir en Venezuela para robarle el petróleo.