El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha advertido este jueves en un discurso reogido por Reuters en Berlín que Rusia representa "una amenaza inminente para Europa" y que los aliados deben prepararse para un "conflicto de la magnitud de las guerras mundiales del siglo pasado". "Rusia ha vuelto a llevar la guerra a Europa. Debemos estar preparados para una guerra de la misma magnitud que la que sufrieron nuestros abuelos y bisabuelos", declaró Rutte durante un evento organizado por la Conferencia de Seguridad de Múnich. 

Rutte profundizó en su mensaje al afirmar que "somos el próximo objetivo de Rusia" y criticó la actitud de muchos líderes aliados, a los que acusó de ser "complacientes" y de subestimar la urgencia de la situación. "Me temo que hay demasiadas personas complacientes, demasiadas que no sienten la urgencia y demasiadas que creen que el tiempo está de nuestro lado. No es así", enfatizó. Según el holandés, Rusia podría estar lista para "usar la fuerza militar contra la OTAN" en un plazo de cinco años. Rutte urgió a duplicar la producción de armamento y a elevar el gasto en defensa al menos al 5% del PIB en los países miembros, destacando iniciativas como la Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania (PURL), que ha comprometido más de 20.000 millones de euros en ayuda este año.

Fuentes diplomáticas europeas señalan que, pese a los avances en el apoyo a Kiev, la OTAN enfrenta divisiones internas: mientras Polonia y los países bálticos presionan por más recursos, Estados del sur  insisten en un gasto "realista y compatible" con sus modelos sociales. Además, Rutte aprovechó la ocasión para elogiar a Donald Trump por "romper el punto muerto" en las negociaciones con Vladimir Putin.