Más de medio millón de personas han desafiado el frío invernal este primero de enero en Estambul para participar en una masiva manifestación contra el genocidio en Palestina, bajo el lema "No nos intimidarán. No nos callaremos. No olvidaremos a Palestina". La protesta, convocada por la Plataforma Alianza por la Humanidad y la Voluntad Nacional, que agrupa a más de 400 organizaciones de la sociedad civil, ha concluido en la emblemática explanada entre la Mezquita de Santa Sofía y la Mezquita Azul, según recoge Aljazeera.

La marcha ha contado con respaldo oficial del gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP), incluyendo la presencia de los ministros de Justicia, Yilmaz Tunç, y de Comercio, Ömer Bolat. Este último ha acusado directamente al Gobierno de Benjamin Netanyahu de ser "responsable del genocidio del pueblo palestino", según recoge el diario Hürriyet. Tunç, por su parte, ha destacado el "importante llamamiento al mundo por los derechos humanos y la justicia", subrayando la unidad de "más de medio millón de personas reunidas pese al frío".

A pesar de las duras críticas del Gobierno de Erdogan a el Estado genocida y la suspensión formal del comercio directo en 2024, las relaciones económicas y estratégicas entre Turquía e Israel han persistido de forma indirecta durante el genocidio, incluyendo rutas comerciales alternativas y suministros energéticos clave como el petróleo azerí que transita por territorio turco hacia Israel. De hecho, el petróleo azerí representa alrededor del 40% del crudo importado por los sionistas y a día de hoy, sigue transitando por el oleoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan a través de territorio turco hasta el puerto de Ceyhan, desde donde se envía a la Palestina ocupada.