El servicio de inteligencia militar ucraniano (GUR) ha revelado este jueves que la muerte anunciada la semana pasada del comandante Denis Kapustin, líder del Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK), unidad de combatientes rusos que luchan del lado de Kiev, fue un montaje deliberado para detectar y neutralizar agentes enemigos. La operación, que duró más de un mes, permitió identificar a miembros de los servicios especiales rusos y, según fuentes del GUR, cobrar la recompensa de 500.000 dólares ofrecida por Moscú por su asesinato.

El 27 de diciembre, el RDK difundió la noticia de que Kapustin, conocido también como 'Nikitin' o 'White Rex', había fallecido en un ataque con drones rusos en la región de Zaporiyia. El jueves, en una videoconferencia difundida por el GUR, el jefe de la agencia, Kyrylo Budanov, felicitó al propio Kapustin por su "regreso a la vida": "Siempre es un placer". El comandante, "visiblemente vivo", declaró estar preparado para "retomar el mando y regresar a la zona de operaciones". Un funcionario anónimo del GUR explicó que la simulación permitió localizar a quienes buscaban ejecutar la recompensa rusa y, de paso, apropiarse del dinero. 

Kapustin, con un pasado documentado en círculos neonazis, fundó la marca de ropa White Rex, directamente asociada a grupos fascistas, y organizó eventos de artes marciales mixtas antes de instalarse en Ucrania previo a la guerra con Rusia. Alemania lo incluyó en listas de extremistas y le prohibió la entrada al país. Su unidad "saltó a la fama" en 2023 con incursiones armadas en territorio ruso desde Ucrania, acciones que Moscú calificó de "terrorismo".