El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ha designado a la hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez como "presidenta encargada" para ejercer provisionalmente las funciones ejecutivas, tras el secuestro estadounidense de Nicolás Maduro. Su mandato temporal se prevé para tres meses (90 días), pero puede ser prorrogado por la Asamblea, de mayoría chavista, hasta los seis meses (180 días).

La medida, que cuenta con el visto bueno inicial de la Administración Trump, abre un periodo de transición incierto en el país, mientras se elevan a 80 los asesinados por los bombardeos, según fuentes independientes citadas por The New York Times. Trump ha declarado que "si no lo hace bien, si no coopera, pagará un precio mayor que Maduro".

Rodríguez, figura clave del chavismo, asume el mando con apoyo de los "pesos pesados" restantes: el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el de Interior, Diosdado Cabello. Esta designación refuerza la continuidad del chavismo en el poder, demostrando el cambio de estrategia ante las agresiones externas que evocan intervenciones históricas de EE.UU. en América Latina, como en Chile (1973) o Panamá (1989), donde Washington derrocó gobiernos soberanos bajo pretextos de "seguridad nacional".

Roma no paga traidores

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó este domingo optimismo en que la operación "desemboque en cooperación más desarrollada" con el aparato estatal venezolano. En entrevista con NBC, Rubio reconoció a María Corina Machado, lideresa de la oposición y premio Nobel de la Paz, como "fantástica", pero advirtió que la oposición enfrenta un "problema de tiempos": "La gran mayoría ya no está en Venezuela". 

Consultado por periodistas sobre si ha mantenido contacto con Machado desde el secuestro de Maduro, Trump respondió de forma tajante: “No”. “Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país”, dijo. “Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”, añadió.

Washington prioriza "asuntos inmediatos" y trabaja en una transición en "dos o tres semanas", esperando que los nuevos responsables militares y policiales "elijan un rumbo diferente" al de Maduro. Rubio insinuó su disposición a dialogar con pilares chavistas para "estabilizar" el país, en contraste con el rechazo frontal a Maduro, imputado por "narcotráfico" y "posesión de armas".

Machado da la mano a G.W. Bush. Foto: peoplesdispatch.org
Machado da la mano a G.W. Bush. Foto: peoplesdispatch.org

Condena internacional

La ofensiva estadounidense dejó al menos 80 muertos según balances preliminares citados por The New York Times. Fuentes como Telesur y Prensa Latina denuncian la acción como una "invasión ilegal que viola la  soberanía venezolana y el derecho internacional", recordando que EE.UU. ha impuesto sanciones unilaterales que han agravado la crisis económica y humanitaria en el país, causando miles de muertes indirectas por el bloqueo de medicamentos y alimentos.

Cuba, Rusia y China condenaron la agresión como un "acto de imperialismo que desestabiliza la región", mientras México y Brasil llamaron a "respetar la autodeterminación del pueblo venezolano". Dentro de Venezuela, sectores chavistas han convocado movilizaciones masivas en defensa de la "revolución bolivariana", destacando la lealtad de las Fuerzas Armadas y el "pueblo organizado".