En el corazón del barrio Universidad, en Madrid, a escasos metros del emblemático Palacio de Liria, una manzana formada por cinco portales en las calles Manuel (números 3, 5 y 7) y Duque de Liria (4 y 6) vive días de incertidumbre. Estos edificios, propiedad histórica de la Casa de Alba desde su construcción a finales de los años 20 del siglo pasado, albergan a unas 75 familias que ahora enfrentan la no renovación de sus contratos de alquiler.

La decisión, comunicada a través de una gestora recién creada, se justifica en "razones técnicas y de rehabilitación", pero los vecinos y expertos inmobiliarios apuntan a un posible cambio de uso hacia pisos turísticos o residencias estudiantiles, un modelo que multiplicaría los ingresos en una zona de "alto valor".

Según fuentes consultadas, entre 40 y 50 inquilinos han recibido ya una carta ordinaria firmada por Javier Zarrabeitia, CEO de Bala Investment, una sociedad constituida en mayo de 2025 y presidida por Enrique Dancausa Treviño, hermano de Concepción Dancausa, exconsejera de Familia, Juventud y Política Social en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

El escrito "invita" a los arrendatarios a abandonar las viviendas de forma "ordenada" en los próximos meses, una vez venzan los contratos. Las viviendas, de entre 45 y 90 metros cuadrados con una, dos o tres habitaciones, mantienen rentas antiguas que oscilan entre los 1.000 y 1.500 euros mensuales, cifras notablemente inferiores al precio de mercado en el centro madrileño, donde una simple habitación en una residencia estudiantil puede superar los 1.200 euros.

Edificios de la calle Manuel. Foto: skyscrapercity.com
Edificios de la calle Manuel. Foto: skyscrapercity.com

Los afectados, muchos de ellos familias con hijos o personas mayores que han residido allí durante décadas, incluso vinculados históricamente al servicio doméstico del Palacio de Liria, como mayordomos o cocineros, expresan un temor fundado. "Lo que nos ha llegado es que se busca convertirlo en residencias de estudiantes o pisos turísticos; la propuesta de rehabilitación va en esa dirección. Otra cosa no tiene sentido", declara un vecino anónimo, reflejando el sentir general.

La nobleza y el PP

Este recelo no surge de la nada: en 2024, la Casa de Alba impulsó la reforma de otro edificio contiguo al palacio, transformando oficinas en apartamentos turísticos gestionados por una empresa vinculada a José María Aznar Botella, hijo del expresidente José María Aznar. Aquel proyecto requirió un planeamiento urbanístico especial aprobado por el Ayuntamiento de Madrid, facilitado por el controvertido Plan Reside, que permite licencias turísticas en bloques completos, haciendo que el 78% de las viviendas del centro puedan ser transformadas en turísticas.

La gestión actual recae en el duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, que cuenta con 36 títulos nobiliarios, y especialmente en su hijo Fernando Fitz-James Stuart, duque de Huéscar y heredero principal. Fuentes cercanas a la familia insisten en que la prioridad es la "preservación patrimonial y la adecuación a normativas de eficiencia energética y accesibilidad", negando decisiones cerradas sobre el uso futuro. Sin embargo, expertos inmobiliarios estiman que una reconversión turística podría triplicar o cuadruplicar los beneficios.

Mientras los vecinos organizan respuestas colectivas y buscan asesoramiento legal, el proceso avanza de forma individualizada, con reuniones privadas ofrecidas por la gestora. Bala Investment también ha contactado con locales comerciales en los bajos, como un restaurante o un gimnasio. La Casa de Alba, con un vasto patrimonio que incluye millones de euros, latifundios y colecciones artísticas enteras, defiende su "derecho a gestionar sus bienes".

Isabel Díaz Ayuso conversa con el Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart en presencia del consjero de Transportes, David Pérez. Foto: larazon.es - Gonzalo Pérez Mata
Isabel Díaz Ayuso conversa con el Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart en presencia del consjero de Transportes, David Pérez. Foto: larazon.es - Gonzalo Pérez Mata