El nuevo gobierno sirio, encabezado por el antiguo líder de Al-Qaeda, Ahmed al Sharaa y representantes del Estado genocida han acordado establecer un "mecanismo conjunto de intercambio de inteligencia y desescalada militar", supervisado por Estados Unidos, según la declaración conjunta del Departamento de Estado tras las conversaciones en París. La reunión, primera conocida en meses entre ambos países tras los continuos ataques sionistas contra Damasco, busca "acuerdos duraderos de seguridad y estabilidad", según reportes de la agencia Reuters.

El ministro de Exteriores sirio participó en el encuentro, donde se decidió crear una "célula de comunicación dedicada" para la "coordinación inmediata en inteligencia, resolución de disputas y prevención de malentendidos". El mecanismo también abre la puerta a "compromisos diplomáticos y oportunidades comerciales".

El acuerdo llega tras ataques israelíes masivos en julio, incluido uno contra el Ministerio de Defensa en Damasco, que degradaron aún más las capacidades sirias en un momento clave de debilidad interna. Washington, mediador clave, ha presionado para lograr la "contención" y evitar la "inestabilidad en el frágil liderazgo sirio". La declaración no menciona la prohibición a los sionistas de emprender nuevos ataques contra fuerzas sirias, ni la retirada sionista de las zonas que ocupa en Siria.