El presidente Donald Trump anunció este martes que el gobierno provisional venezolano, liderado por Delcy Rodríguez, entregará a EE.UU. entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo "sancionado", operación valorada en unos 2.000 millones de dólares que él controlará personalmente para "beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos".

En mensaje en Truth Social, Trump indicó que el crudo "de alta calidad" se venderá a precio de mercado y los fondos serán gestionados directamente por él como presidente. Ordenó al secretario de Energía, Chris Wright, ejecutar el plan "inmediatamente", con transporte en buques de almacenamiento directo a muelles estadounidenses. Wright respondió en X confirmando atención total al asunto.

El volumen representa 30-50 días de producción venezolana actual, según datos de PDVSA y Bloomberg. La entrega incluye reservas almacenadas en petroleros varados por sanciones previas, como los cargados en el lago de Maracaibo y costas orientales, que ahora se liberaría para la "venta exclusiva a EE.UU.". El acuerdo evita intermediarios como Rosneft (Rusia) o CNPC (China), antiguos compradores, al prácticamente robar millones de barriles, y permite a Washington "aliviar la presión" en mercados internos "sin importar de terceros países". 

Expertos petroleros estiman que la operación podría reactivar hasta 500.000 barriles diarios de exportación venezolana en meses, pero bajo supervisión estadounidense para garantizar flujo directo y excluir a competidores geopolíticos. No hay confirmación oficial venezolana, aunque fuentes en Caracas sugieren que Rodríguez evalúa la propuesta como salida a la "insolvencia inminente por el bloqueo de las ventas".