Atacan la sede laborista en Londres en apoyo a los huelguistas de hambre propalestinos presos
El Gobierno de Keir Starmer sigue ignorando las demandas de los huelguistas, de los cuales dos han sido ya hospitalizados. El primer ministro ignora las advertencias de "riesgo letal inminente".
Activistas del colectivo Justicia para los Huelguistas de Hambre han rociado pintura roja y roto ventanas en las oficinas centrales del Partido Laborista en Londres, en una acción reivindicativa por la negativa del Gobierno de Keir Starmer a dialogar con los cuatro detenidos que mantienen una huelga de hambre en fase crítica. Los presos, en prisión preventiva por sabotajes contra instalaciones de la empresa armamentística israelí Elbit Systems, llevan semanas sin ingerir alimentos, generando alarma médica por riesgo inminente de muerte.
Heba Muraisi, con 57 días de ayuno en una prisión de West Yorkshire, declaró a Al Jazeera: "Me han obligado a soportar la represión y estoy llena de rabia (...) Estoy creando conciencia sobre la aplicación injusta de las leyes del Reino Unido". Los otros tres huelguistas activos son Teuta Hoxha (51 días), Kamran Ahmed (50 días), ambos ya hospitalizados, y Lewie Chiaramello (36 días).
El grupo activista criticó duramente al Ejecutivo laborista por ignorar un aviso previo de dos semanas y no intervenir "incluso cuando han llegado a una etapa crítica, donde la muerte es una posibilidad muy real". Los detenidos están repartidos en cinco cárceles inglesas, acusados de allanamientos en la filial británica de Elbit en Bristol y en una base de la RAF en Oxfordshire, por acciones de solidaridad con Palestina.
El silencio oficial del Partido Laborista contrasta con el creciente malestar social: mientras Starmer mantiene una línea claramente prosionista, la huelga de hambre entra en territorio desconocido, con potenciales consecuencias fatales que podrían radicalizar aún más el movimiento solidario.