Un empresario del sector agrícola ha sido detenido en Huelva acusado de explotación laboral ilegal y agresiones sexuales contra mujeres migrantes en situación irregular. El arrestado, encargado de las contrataciones, enfrenta cargos por agresión sexual, trata de seres humanos y delitos contra los derechos de los trabajadores, en un caso que revela patrones de abuso sistemático en el campo onubense.​

La investigación destapó condiciones de trabajo ilegales impuestas a varias víctimas en situación de vulnerabilidad económica y administrativa. Las trabajadoras denunciaron jornadas excesivamente prolongadas sin descansos, salarios por debajo del mínimo interprofesional, pagos en efectivo sin facturas ni contratos formales, y fraude en las cotizaciones a la Seguridad Social. Además, algunas fueron obligadas a realizar tareas adicionales no remuneradas en explotaciones agrícolas vinculadas al detenido.​

Este caso se enmarca en el sector agrícola de Huelva, conocido por su dependencia de mano de obra temporal migrante durante campañas de frutas como fresas y arándanos, donde la temporalidad y la irregularidad son el pan de cada día. El detenido explotaba la dependencia de las víctimas de su aprobación para renovar permisos o mantener el empleo.​

Violaciones y amenazas

Más allá de la su situación de semiesclavitud, las víctimas relataron acoso constante y agresiones sexuales por parte del responsable. Una de ellas fue violada por el empresario durante un periodo prolongado, bajo amenazas explícitas de despido, impago de salarios o denuncia ante autoridades migratorias por su situación irregular. 

La investigación califica estas conductas como un "patrón delictivo continuado", donde la posición jerárquica del encargado convertía el lugar de trabajo en un entorno de control total. Fuentes cercanas  subrayan que las migrantes temen denunciar por riesgo de deportación o exclusión laboral, lo que perpetúa el silencio.​

Más posibles víctimas

El detenido pasó a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Ayamonte (Huelva), donde se instruyen diligencias. La investigación continúa para identificar más posibles víctimas, ya que el radio de acción del sospechoso podría extenderse a otras fincas. No se han facilitado detalles sobre su identidad ni sobre la empresa.​