Donald Trump reiteró este miércoles que los Estados Unidos de América “necesitan” Groenlandia y que Dinamarca “no puede garantizar la seguridad” del territorio, tras una reunión de alto nivel entre representantes de Washington, Copenhague y el gobierno local groenlandés. “Groenlandia es muy importante para la seguridad nacional, incluida la de Dinamarca”, afirmaba Trump desde el Despacho Oval, antes de añadir que “no hay nada que Dinamarca pueda hacer si Rusia o China intentaran ocupar la isla”, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias Reuters. El presidente sostuvo, no obstante, que “algo se resolverá” respecto al futuro estatus del territorio autónomo danés situado en el Ártico.

Las incendiarias declaraciones llegan justo después de un encuentro en la Casa Blanca entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el vicepresidente JD Vance, y los ministros de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia, Lars Løkke Rasmussen y Vivian Motzfeldt. Tras la cita oficial, ambas partes anunciaron que crearán un grupo de trabajo para abordar “un amplio abanico de cuestiones” relacionadas con la isla, aunque dejaron claro que Washington no ha modificado su posición. “No conseguimos cambiar la postura estadounidense”, reconoció Rasmussen, que calificó la pretensión de adquirir Groenlandia como una “violación inaceptable de la soberanía”, cita Reuters.

Mientras Washington ejerce presión política sobre sus propios aliados, Dinamarca anunció este miércoles que reforzará su presencia militar en Groenlandia en coordinación con aliados de la OTAN, entre ellos Suecia, Noruega, Alemania y Francia, en palabras del propio Ministerio de Defensa danés y recogidas por EuroEFE. El plan contempla un aumento de maniobras y despliegues de aviones, buques y tropas en y alrededor de la isla, con actividades centradas de "protección de infraestructuras críticas", "apoyo a autoridades civiles", "recepción de fuerzas aliadas" y ejercicios a lo largo de 2026. Suecia ya ha enviado oficiales para preparar estas maniobras, Noruega contribuirá con personal militar, Alemania desplazará un equipo de reconocimiento a Nuuk y Francia participará con un destacamento en ejercicios conjuntos, todo confirmado por fuentes oficiales de los respectivos países.

El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, dijo que reforzar la presencia militar en Groenlandia “beneficia a toda la Alianza” y destacó que la “seguridad” en el Ártico es “fundamental” para Dinamarca y sus socios, aunque no dijo nada sobre su postura ante una eventual amenaza militar por parte de Estados Unidos, sugiriendo que no considera probable semejante escenario entre países de la OTAN.

El Gobierno del territorio autónomo de Groenlandia, por su parte, ha insistido en mantener su vínculo con Copenhague. El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, declaró ante el diario Sermitsiaq que “no es el momento de jugar con nuestro derecho a la autodeterminación cuando otro país habla de hacerse con nosotros”, mientras que Motzfeldt afirmó que el territorio, que cuenta con menos de 60.000 habitantes, elige “la Groenlandia que conocemos hoy, como parte del Reino de Dinamarca”. Según una encuesta de Reuters/Ipsos, solo el 17% de la población estadounidense apoya los intentos de Trump de adquirir la isla, pero no parece que esto importe demasiado al inquilino de la Casa Blanca.