Cuba despide con honores a 32 soldados asesinados por EE.UU. en Venezuela
Los restos de los militares cubanos, caídos en la operación de secuestro contra Maduro, fueron recibidos por una gran movilización popular y un discurso de desafío hacia Washington.
Cuba realizó este jueves un homenaje de Estado a los 32 miembros de sus fuerzas armadas y de inteligencia asesinados durante el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela el pasado 3 de enero. Según informaron agencias internacionales y medios estatales cubanos, los restos, guardados en pequeños féretros cubiertos con la bandera cubana, llegaron al aeropuerto José Martí de La Habana, donde fueron recibidos por el presidente Miguel Díaz-Canel y el exmandatario Raúl Castro, ambos vestidos de uniforme militar. El ministro del Interior, el general Lázaro Alberto Álvarez Casas, afirmó en el acto que los soldados "lucharon hasta la última bala" y declaró: "No los recibimos con resignación; lo hacemos con profundo orgullo".
Los asesinatos en Caracas y la ceremonia en La Habana confirmaron públicamente lo que era un secreto a voces: Cuba, gracias a su especialización en los servicios de contrainteligencia, realiza labores de seguridad para el gobierno venezolano. Un informe de la ONU de 2022 ya había documentado acuerdos de colaboración militar entre La Habana y Caracas que se remontan a 2006.
El presidente Díaz-Canel había calificado previamente a los fallecidos como "héroes que cayeron heroicamente en defensa de la soberanía de una nación hermana". Tras la llegada, una caravana militar trasladó los restos al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), recorriendo una avenida principal flanqueada por miles de ciudadanos que ondeaban banderas y rendían honores.








Fotos: vía Granma
El homenaje se produce en un contexto sumamente delicado para Cuba, donde la tensión provocada por Estados Unidos el continente es máxima. Donald Trump, tras la operación de secuestro contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, amenazó a Cuba cortar el flujo de petróleo y fondos desde Venezuela, exigiéndole "llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde". Díaz-Canel respondió con un discurso de firmeza, asegurando que Cuba "defenderá su patria hasta la última gota de sangre" y que, aunque está dispuesta al diálogo, "este debe basarse en la igualdad soberana y no en la hostilidad, las amenazas y la coerción económica".
El gobierno cubano ha convocado para este viernes una "marcha del pueblo combatiente" frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, replicando una forma de protesta usada en muy contadas ocasiones desde la era de Fidel Castro. La movilización, junto con el multitudinario homenaje fúnebre, supone un nuevo punto de inflexión para el país más sancionado de la historia.