El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este jueves que el Ejército francés iniciará ejercicios militares conjuntos con Dinamarca en Groenlandia. Según recoge La Vanguardia, el movimiento se limita por ahora a un total de 33 militares europeos de reconocimiento, sumándose Francia a los compromisos ya realizados por Alemania, Noruega y Suecia. Macron convocó además un consejo de defensa de emergencia en París para debatir la "intención de Trump sobre adquirir Groenlandia". El presidente francés afirmó que Europa "debe ser intratable" en la defensa de su soberanía y "tiene una responsabilidad particular" en el territorio ártico.

Sin embargo, parecer ser que la administración Trump no se toma tan en serio las maniobras de los europeos. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró este mismo jueves que el despliegue de tropas europeas en Groenlandia no influirá en los planes del presidente estadounidense. "No creo que las tropas europeas afecten al proceso de toma de decisiones del presidente ni que afecten en absoluto a su objetivo de adquirir Groenlandia", afirmó Leavitt, según reporta Euronews. Las declaraciones se produjeron mientras llegaban los primeros militares europeos a la isla y horas después de que una reunión en Washington no resolviera el escollo diplomático.

En paralelo, Alemania envió este jueves sus primeros trece soldados a la isla, en una misión que se prolongará solo hasta el sábado para "explorar posibles contribuciones militares para reforzar la seguridad de la región", según un comunicado emitido por el Ministerio de Defensa alemán. El gobierno danés, por su parte, anunció el despliegue inmediato de aeronaves, medios navales y tropas suplementarias en Groenlandia y sus alrededores. "Las fuerzas de defensa danesas, junto con varios aliados árticos y europeos, explorarán en las próximas semanas cómo se puede implementar una mayor presencia y actividad de ejercicios en el Ártico", declaró el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen.

Un día antes del anuncio de Macron, representantes de Dinamarca y Groenlandia reiteraban su "desacuerdo fundamental" con Washington tras una reunión de sus ministros de Exteriores con el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance. El objetivo de Compenhague y sus aliados sería demostrar a Trump que "están en condiciones de defender la isla". Lo que no está claro ahora es ante quién habrían de defender la isla.

Mientras países como Suecia y Noruega confirmaron el envío de oficiales y militares, la postura dentro de la OTAN sigue sin ser unánime. El primer ministro polaco, Donald Tusk, por ejemplo, descartó enviar soldados alegando que un ataque de un Estado miembro de la alianza al territorio de otro sería "el fin del mundo tal y como lo conocemos".

En el Estado español, la ministra de Defensa, Margarita Robles, no descartó una futura participación, afirmando que "reforzar la vigilancia en Groenlandia sí sería una opción", aunque "sin precipitar acontecimientos". Actualmente, además del Mando Ártico danés con unos 200 soldados, Estados Unidos mantiene a dos centenares de militares en su base espacial de Pituffik, en el noroeste de la isla.