Al menos 10 palestinos fueron asesinados este jueves en varios ataques israelíes sobre la Franja de Gaza, según informaron la agencia de noticias Wafa y medios como Al Jazeera. Los bombardeos, que incluyeron el ataque a dos viviendas familiares en la ciudad de Deir el-Balah, se produjeron en las mismas horas en que el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, anunciaba en la red social X el inicio de la "fase dos" del plan de "alto el fuego" impulsado por Washington. Esta nueva etapa, según la declaración oficial, busca "pasar del cese de hostilidades a la desmilitarización completa" (de la resistencia palestina), "la gobernanza tecnocrática" y la "reconstrucción" del territorio.

Entre los asesinados se encuentra Muhammad al-Hawli, identificado por el ejército israelí como un presunto comandante de las Brigadas Al-Qassam, el brazo armado de Hamas. El movimiento de resistencia palestino condenó el ataque a la vivienda de la familia al-Hawli como un "crimen despreciable", sin confirmar la muerte del comandante. Según el corresponsal de Al Jazeera en Gaza, Ibrahim al-Khalili, el ataque lanza un mensaje que definirá los términos de esta nueva fase, en la que "la opción de escalada sigue muy presente". Hasta la fecha, al menos 451 palestinos, entre ellos más de 100 niños, han sido asesinados desde que entró en vigor el "alto el fuego" inicial en octubre.

La "fase dos" del plan, en palabras del propio Witkoff, implicaría el desarme de "todo el personal no autorizado" —en referencia a Hamas y sin precisar quién establecer la "autoridad"— y el despliegue de una "Fuerza de Estabilización Internacional". La gobernanza diaria recaería en un "Comité Nacional para la Administración de Gaza", un cuerpo tecnocrático compuesto por 15 miembros que será liderado por Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Palestina con sede en Ramala. Shaath declaró ante la AFP que el comité se basará en "cerebros, no en armas" y no se coordinará con grupos armados palestinos. Un alto funcionario de Hamas, Bassem Naim, dio la bienvenida al comité como "un paso en la dirección correcta", señalando la disposición del movimiento a ceder la administración.

El paso diplomático se produce en medio de la catástrofe humanitaria sin resolver. Jorge Moreira da Silva, jefe de la Oficina de las Naciones Unidas para los Servicios de Proyectos (UNOPS), describio las inhumanas condiciones en Gaza tras una visita, y pidió acelerar la reconstrucción, que requeriría 52.000 millones de dólares según una evaluación preliminar del Banco Mundial. Ali Shaath, por su parte, describió la magnitud de la destrucción ocasionada por el Estado genocida de Israel: unos 60 millones de toneladas de escombros esparcidos por el enclave, que contienen "artillería sin explotar, residuos peligrosos y, lamentablemente, también restos humanos". El número total de palestinos asesinados confirmados desde el 7 de octubre de 2023 supera los 71.441, según datos de las autoridades sanitarias de Gaza.