Agentes del FBI allanaron este miércoles la vivienda de Hannah Natanson, periodista del Washington Post, donde incautaron sus dispositivos electrónicos como parte de una investigación por "filtración de información secreta del gobierno". Según informó la agencia Reuters, el registro se realizó a solicitud del Departamento de Defensa y bajo la autorización de la fiscal general Pam Bondi, quien justificó la acción en la red social X afirmando que "la administración Trump no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser publicadas, suponen un grave riesgo para la seguridad nacional". El diario, por su parte, asegura que la reportera "no es objetivo de la investigación", centrada en un contratista gubernamental acusado de retener material clasificado.

El director ejecutivo del Washington Post, Matt Murray, calificó la acción en una nota interna como "profundamente preocupante" y declaró que "plantea cuestiones profundas sobre las protecciones constitucionales para nuestro trabajo", puesto que la redada representa un cambio drástico en la política del Departamento de Justicia, que el año pasado revocó una norma que prohibía a los fiscales incautar registros de periodistas en la mayoría de los casos. Jameel Jaffer, director del Knight First Amendment Institute, advirtió que "los registros a redacciones y periodistas son distintivos de regímenes iliberales, y debemos asegurarnos de que estas prácticas no se normalicen aquí".

La investigación subyacente se centra en el contratista Aurelio Perez-Lugones, acusado de realizar capturas de pantalla de informes de inteligencia clasificados y de guardar documentos marcados como "secretos" en su coche y sótano, según fuentes del FBI. Hannah Natanson, quien cubre la campaña de Donald Trump para despedir a cientos de miles de funcionarios federales, publicó en diciembre un artículo personal titulado Soy la 'susurradora del gobierno federal' del Post. Ha sido brutal, donde relataba el ritmo incesante de llamadas y mensajes que recibía de empleados públicos afectados por los cambios.

Efecto disuasorio

Por el momento, la periodista no ha comentado públicamente el allanamiento, pero expertos legales señalan que sienta un gravísimo precedente. Gabe Rottman, del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa, explicó a Reuters que, aunque raramente se ha allanado la casa de un periodista, la incautación de sus dispositivos electrónicos podría dar al FBI acceso a material confidencial ajeno al caso, lo que "podría tener el efecto de disuadir la recopilación de noticias de fuentes confidenciales en general", afectando seriamente a la labor periodística.

La administración Trump ha mantenido una relación antagónica con algunos medios, especialmente con aquellos de inclinación demócrata o izquierdista, presentando demandas varios de ellos. Algunos de los más grandes han llegado a acuerdos millonarios.