El Instituto de Educación Secundaria Cardenal Cisneros de Madrid lleva tres meses con sus grandes ventanales al descubierto debido a unas obras de reparación que comenzaron en octubre y se han alargado hasta el invierno. Según informa la Cadena SER, las familias denuncian que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid no previó este plazo, dejando el edificio con 32 ventanales grandes y 16 semicirculares sin cubrir, lo que provoca que "las temperaturas del centro bajen considerablemente". El presidente de la Asociación de Familias, Daniel Moreno, describe que a los estudiantes "les sale vaho de las bocas y tienen las manos agarrotadas, por lo que no pueden sujetar bien los bolígrafos".

Las obras afectan a una galería de 63 metros de largo y 21 de altura con grandes ventanales que, según la propia descripción oficial de la Comunidad, están diseñados para "aprovechar la luz natural y facilitar la ventilación". En lugar de ello, los huecos están tapados con un simple plástico.

Daniel Moreno explica que "lo que nos cuentan nuestros hijos es que no se pueden concentrar, están todo el rato con frío por más que se abriguen. A la media hora de haber llegado al centro y llevar sentados ese tiempo, el cuerpo se enfría". Ante esta situación, exigen que al menos se coloquen placas de pladur en los huecos o que la Consejería proporcione calefactores para las aulas.

Consejería de Educación: "Las obras se están desarrollando según lo planificado"

Frente a las críticas, la Consejería de Educación ha defendido la gestión, afirmando a la Cadena SER que las obras "se están desarrollando con normalidad, según lo planificado". Añaden que se actúan "por fases para que afecten lo menos posible a la actividad docente" y que "está previsto que los trabajos finalicen próximamente", sin precisar una fecha concreta. Las familias, sin embargo, sostienen que ya se ha ampliado el plazo "al menos, hasta febrero", lo que extendería la situación de frío extremo en las aulas durante al menos cuatro meses.