Trump amenaza con aranceles a la UE por Groenlandia y los medicamentos
Reitera en la amenaza arancelaria como herramienta de presión política y comercial en dos frentes: la anexión de la isla ártica y la financiación de la industria farmacéutica estadounidense.
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, anunció este viernes que podría imponer una subida de aranceles a los países que no acepten sus planes para anexionarse Groenlandia. "Puede que imponga un arancel a los países que no acepten lo de Groenlandia porque necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional. Así que puede que lo haga", declaró Trump con sus habituales amenazas inciertas.
Hizo las declaraciones durante una mesa redonda sobre atención médica rural. El dardo iba dirigido a la Unión Europea, después de que Dinamarca, junto con Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia y Países Bajos, anunciaran un incremento inmediato de su presencia militar en la isla del Ártico en respuesta a las pretensiones expansionistas de Washington. La Casa Blanca había asegurado el jueves que estos movimientos "no afectan en absoluto" al objetivo final de Trump.
En el mismo acto, Trump reveló que ya ha utilizado anteriormente esta táctica en negociaciones comerciales con aliados europeos, específicamente en el sector farmacéutico. Afirmó haber amenazado a países como Francia y Alemania con imponer aranceles del 25% a sus productos—incluyendo "vino, champán y todo lo demás"— si no accedían a pagar más por los medicamentos de empresas farmacéuticas estadounidenses. Según su relato, mantuvo una llamada con el presidente francés, Emmanuel Macron, a quien presionó con este ultimátum hasta que, según Trump, Macron accedió: "Me dijo: 'Donald, me encantaría hacer esto por ti. Sería un gran honor'". Trump argumenta que las farmacéuticas estadounidenses "cargan los costes de investigación solo a los consumidores de EE.UU., mientras que otros países desarrollados pagan precios muy inferiores".
Queda patente la estrategia de la administración Trump de utilizar los aranceles como un instrumento de coerción en múltiples frentes, aplicable tanto a disputas territoriales como a políticas comerciales sectoriales. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero del año pasado, el republicano ha elevado tasas a países como Brasil e India, y ahora extiende la amenaza incluso a los aliados europeos que se oponen a su agenda de anexión en Groenlandia y a su política de precios de medicamentos.
El Gobierno danés, mientras tanto, mantiene su rechazo a ceder la soberanía sobre Groenlandia y observa cómo su principal socio geopolítico encadena amenazas, aunque se haya comprometido a crear un grupo de trabajo para "abordar las discrepancias" con Washington.