Un 87% de la población de Gaza sigue careciendo de acceso a servicios básicos
Organizaciones humanitarias y el pueblo gazatí recuperan chatarra de los escombros para restaurar pozos, mientras Israel mantiene bloqueados suministros de saneamiento valorados en 2 millones de dólares.
Cien días después del anuncio del "alto el fuego", la Franja de Gaza se enfrenta a una crisis hídrica que las estadísticas revelan como una asfixia planificada más que como una consecuencia accidental del genocidio. Según los últimos datos de Oxfam Intermón, el 87 % de la población carece de acceso a servicios básicos, lo que ha forzado al 89 % de los hogares a depender de un sistema de camiones cisterna irregular y costoso.
Esta precariedad no es fruto de la escasez natural, sino de la destrucción sistemática: más del 80 % de las instalaciones de agua, incluyendo redes y estaciones de bombeo, fueron reducidas a escombros, dejando la producción de agua en apenas 21.200 m³ diarios, una cifra que representa una caída del 84 % respecto a los niveles previos al 7 de octubre.
La recuperación de la infraestructura se encuentra con un muro burocrático y económico que provoca la parálisis del territorio. El coste estimado para reconstruir los sistemas de agua y saneamiento asciende a 800 millones de dólares, una factura que aumenta diariamente debido a que la escasez de materiales ha duplicado los costes de construcción.
🚨Heart Wrenching: Children in Gaza continue to face severe humanitarian conditions as Israel’s ongoing military assault forces them to endure displacement, hunger, inadequate shelter, and harsh winter storms.
— Gaza Notifications (@gazanotice) January 14, 2026
Aid agencies warn that the situation is rapidly worsening, with… pic.twitter.com/Fyx3MaA6qD
En este contexto de mercado negro y carestía, el pueblo palestino se ve obligado a realizar labores de "arqueología industrial", rescatando piezas de entre los restos de edificios bombardeados para que 156.000 personas puedan acceder a un suministro mínimo. Mientras tanto, suministros vitales por valor de 2 millones de dólares permanecen bloqueados en la frontera por las autoridades israelíes desde marzo de 2025.
84% de las familias reportan brotes de enfermedades infecciosas
La magnitud del desastre sanitario se hace patente el colapso de las seis plantas de tratamiento de aguas residuales del enclave. La inoperatividad de estos centros resulta en el vertido diario de 120.000 m³ de aguas fecales sin tratar tanto al mar como a la tierra, contaminando un acuífero donde el 97 % del agua ya no es potable. Los indicadores de salud pública son igualmente alarmantes con el 84 % de los hogares reportando brotes de enfermedades infecciosas en las últimas semanas. La falta de infraestructura obliga al 77% de los hogares a utilizar letrinas defectuosas o a recurrir a la defecación al aire libre.
Finalmente, la brecha entre la normativa internacional y la realidad sobre el terreno se mide en litros. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece un mínimo de emergencia de 15 litros de agua por persona al día, en el norte de Gaza la disponibilidad se ha desplomado a tan solo 3 litros (apenas un 20%). Esta privación deliberada se ve agravada por la amenaza de cancelación del registro de 37 ONG internacionales, calificadas de "irrelevantes" por la potencia ocupante.