El Gobierno cubano aprueba medidas para el "Estado de Guerra" tras masivas marchas
La Habana anuncia planes de movilización general tras el asesinato de 32 militares cubanos a manos de EE.UU. en Venezuela.
El Consejo de Defensa Nacional de Cuba aprobó este sábado los planes y medidas para pasar al "Estado de Guerra", según informaron este domingo medios estatales cubanos. La decisión se toma en un contexto de máxima tensión con los Estados Unidos de América, tras la operación militar del 3 de enero en Caracas que resultó en el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el asesinato de 32 militares cubanos. La medida, basada en la doctrina de Guerra de Todo el Pueblo elaborada por el comandante Fidel Castro, llega después de una semana de movilizaciones masivas en la isla, donde decenas de miles de personas acudieron a la Marcha del Pueblo Combatiente en La Habana, según informaron medios estatales cubanos.
La aprobación del estado de guerra se produjo durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional, órgano encargado de asumir el control del país en situaciones de conflictos armados. Los medios oficiales señalaron que el expresidente Raúl Castro, de 94 años, "se mantuvo al tanto del desarrollo de la actividad", y la calificó como "una buena y eficiente reunión". Este ha sido el segundo sábado consecutivo dedicado a ejercicios de defensa, que han incluido, según la prensa oficial, "ensayos de emboscadas y entrenamientos para la instalación de minas", en preparación para una posible agresión militar por parte de EE.UU.
La escalada sigue a los masivos homenajes fúnebres celebrados en toda Cuba. En un acto central en la Tribuna Antimperialista José Martí de La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel, vestido con el uniforme verde olivo reservado para estados de guerra, dirigió un encendido discurso ante la multitud. "El 3 de enero de 2026, en la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, Venezuela fue arteramente atacada por orden del presidente estadounidense Donald Trump", recordó Díaz-Canel, según las versiones taquigráficas publicadas por Granma. El mandatario cubano aseguró que "Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos".
La respuesta de La Habana supone otro episodio en la situación de tensión que se vive en el Caribe por las amenazas y los ataques de Washington. El Gobierno cubano ha denunciado el ataque contra Venezuela como un "acto de agresión y terrorismo de Estado". En su discurso, Díaz-Canel citó a funcionarios estadounidenses que, según dijo, "han reconocido con asombro, pero también con inocultable admiración, la bravura de los militares cubanos que ofrecieron resistencia". "Nuestros bravos combatientes, con armas convencionales y sin más chalecos que su moral y su lealtad al compromiso con la misión que cumplían, pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios", declaró el presidente.
La movilización social, descrita por la prensa oficial como un "océano de pueblo", buscó enviar, en palabras de Granma, "un clarísimo mensaje a la Casa Blanca: jamás desearíamos sus bombas sobre nuestras ciudades, pero si se atrevieran, no saldrían ilesos los invasores".