El Pentágono ha ordenado a aproximadamente 1.500 soldados de infantería, especializados en operaciones en climas fríos y pertenecientes a la 11.ª División Aerotransportada con base en Alaska, que se preparen para un posible despliegue en el estado de Minnesota. Según dos altos funcionarios estadounidenses citados por Reuters, la medida sería una respuesta directa a la amenaza del presidente Donald Trump de invocar la temida Ley de Insurrección para desplegar el ejército "si las autoridades estatales no detienen a los manifestantes", que se enfrentan a los agentes federales de inmigración (ICE). El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, declaró a la agencia que "el Departamento de Guerra siempre está preparado para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si es requerido".

La orden de preparar el despliegue militar llega en un contexto de tensión extrema en Minneapolis, donde el gobierno federal ya tiene desplegados unos 3.000 agentes de la 'Gestapo de Trump' y de la Patrulla Fronteriza. Las protestas masivas y los enfrentamientos se desencadenaron tras el asesinato de Renee Good, una madre de tres hijos de 37 años, abatida a tiros por el agente de ICE Jonathan Ross el 7 de enero. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó en NBC cualquier despliegue militar como "un paso impactante" y afirmó: "No necesitamos más agentes federales para mantener a la gente a salvo. Estamos a salvo". Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sugirió en CBS que Frey estableciera "una zona de protesta pacífica" para los manifestantes.

Mientras el Pentágono se moviliza, las redadas de ICE continúan sembrando el terror entre las comunidades locales de migrantes. Reuters documentó cómo agentes armados irrumpieron este domingo en una casa de St. Paul y sacaron a un hombre de la comunidad hmong —que llegó desde Laos tras la guerra de Vietnam— mientras testigos tocaban bocinas y les gritaban. La agencia también reportó que, tres días antes, agentes federales habían arrestado a tres trabajadores de un restaurante familiar mexicano en Willmar horas después de almorzar allí. Trump ha utilizado repetidamente un presunto escándalo de desvío de fondos de ayuda social en Minnesota para justificar el envío de agentes. Él y su administración han puesto en el punto de mira a la comunidad de migrantes somalíes del estado.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, contra quien el Departamento de Justicia tiene abierta una investigación criminal, ya ha movilizado a la Guardia Nacional estatal. La escalada militar propuesta por Trump marca un punto de inflexión peligroso, al preparar el uso de tropas en activo para una intervención doméstica, una medida que enfrenta rechazo unánime de las autoridades locales y que se produce en medio de un clima de miedo y redadas dirigidas contra comunidades específicas.