La tumba de las Trece Rosas, las trece jóvenes militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) fusiladas por el régimen franquista en 1939, ha sido vandalizada este fin de semana con una amenaza de muerte dirigida a la analista política y colaboradora televisiva Sarah Santaolalla. Según ha denunciado la propia Santaolalla en la red social X, en el monumento del cementerio de La Almudena aparecieron pintadas con las siglas "RIP" seguidas de su nombre. "Ha sido vandalizada la tumba de las 13 rosas con amenazas de muerte hacia mí. No es casualidad: mujeres asesinadas por enfrentarse al fascismo y no doblegarse. Siento auténtico terror", escribió en cuenta oficial.

La amenaza no solo se produce en un lugar símbólico, sino en el contexto de escalada de acoso contra la analista. Horas antes, Santaolalla ya había interpuesto una denuncia contra el agitador fascista Vito Quiles, a quien acusó de haberla seguido desde los estudios de RTVE hasta su domicilio. "Vito Quiles intentando entrar en televisión española para acosarme. Está en las instalaciones de Prado del Rey preguntando mi horario de entrada y de salida y ahora mismo persiguiéndome desde un Mercedes negro", detalló en X. En un video posterior, relató que Quiles la esperaba en el portal de su casa junto a otros dos individuos, lo que la llevó a acudir de inmediato a una comisaría a denunciar al acosador fascista.

La semana también estuvo marcada por un episodio de machismo en directo contra Santaolalla. En el programa 'En Boca de Todos' de Cuatro, la diputada del PP en la Asamblea de Madrid, Elisa Vigil, respondió a una pregunta de la analista descalificando sus análisis y burlándose de su físico y su forma de vestir, aludiendo a sus "cocos" en referencia a su pecho.

En un comunicado en video, Santaolalla ha vinculado estos hechos y denunciado una campaña de violencia financiada. "Esto es acoso, esto es violencia fascista", afirma la tertuliana. Además, señala directamente a las instituciones: "Este acoso está siendo financiado. Esta propaganda y persecución fascista está siendo pagada por gobiernos autonómicos del PP y de Vox. La financiación pública no puede ser para el odio individual", declaró Santaolalla en sus redes sociales.