Cientos de manifestantes que exigen la salida de los agentes federales de inmigración (ICE) de Minneapolis persiguieron y acorralaron este sábado a un pequeño grupo de fascistas que habían convocado una contramanifestación, en una nueva escalada de tensión en la ciudad. Según se ha podido observar en vídeos difundidos en redes sociales y medios de comunicación, los manifestantes anti-ICE, que coreaban consignas contra ICE y la Patrulla Fronteriza, avanzaron hacia aproximadamente 10 contramanifestantes fascistas, obligándoles a refugiarse contra el exterior del centro municipal. Con temperaturas bajo cero, algunos manifestantes lanzaron globos de agua que empaparon a los fascistas.

La protesta fue organizada por la Coalición de Acción Popular Contra Trump, en medio de un despliegue masivo de unos 3.000 agentes de la 'Gestapo de Trump' y la Patrulla Fronteriza en el área de Minneapolis y St. Paul. El operativo federal llega tras el asesinato de Renee Good, una ciudadana estadounidense madre de tres hijos, que fue abatida a tiros por un agente de ICE hace diez días después de que intentara alejarse en su vehículo. La violencia policial ha desencadenado manifestaciones masivas.

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El contramanifestante que convocó la pequeña concentración fascista fue Jake Lang, un influencer indultado por el presidente Donald Trump tras su condena por delitos relacionados con el asalto al Capitolio del 6 de enero. Lang, que ha estado acosando a migrantes somalíes acompañando a los agentes del ICE, ha solido realizar saludos fascistas y comentarios de odio contra los musulmanes, judíos y afroamericanos. Dice querer "asegurar Estados Unidos para los cristianos blancos", para lo que llamó a una protesta "antifraude". Sin embargo, la convocatoria se vió fácilmente superada por los antifascistas, que lo persiguieron hasta el vehículo, donde siguió recibiendo patadas.

El enfrentamiento callejero muestra la batalla política en curso generada por el despliegue federal. El presidente Trump ha utilizado repetidamente un escándalo sobre el desvío de fondos federales de programas de bienestar en Minnesota como justificación para enviar a los agentes, señalando repetidamente a la comunidad de migrantes somalíes del estado. La situación también ha puesto a la Casa Blanca cara a cara con los líderes demócratas de Minnesota, como el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey. El Departamento de Justicia ya ha abierto una investigación contra ambos.