El frágil acuerdo de integración kurda en Siria se desploma tras la liberación masiva de prisioneros del ISIS
Fuentes kurdas denuncian masacres y un ataque gubernamental contra una prisión que habría liberado a cientos de mercenarios del ISIS.
Un frágil alto el fuego y acuerdo de integración anunciado entre el gobierno sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS/SDF) a mediados de enero se ha visto socavado por nuevos combates y un grave incidente de seguridad. Según fuentes kurdas citadas por medios como la Agencia de Noticias Firat (ANF) y Rojava Azadi, un ataque de fuerzas leales al régimen de Muhammad Al Jolani contra la prisión de Al-Shaddadi, en la provincia de Hasaka, el 19 de enero, resultó en la liberación o fuga de cientos de detenidos del Estado Islámico (ISIS). Las FDS, que custodiaban el centro, afirmaron que milicianos progubernamentales tomaron el control del recinto, ubicado a solo 2 km de una base de la coalición internacional, y facilitaron la salida de los prisioneros del ISIS. La cadena kurda Rudaw eleva la cifra a unos 1.500 evadidos, mientras el Ministerio del Interior sirio habló de unos 120, según France 24 y Al Jazeera.
El grave episodio se suma a la extrema tensión y violencia previa en el norte de Siria. A inicios de enero, entre los días 6 y 10, intensos combates y bombardeos de las fuerzas de Damasco afectaron barrios kurdos de Alepo, como Sheikh Maqsud y Ashrafiya. Las mismas fuentes kurdas denunciaron entonces masacres y ataques sistemáticos por parte de fuerzas del gobierno sirio liderado por los herederos de Al Qaeda, con apoyo indirecto de Turquía y milicias aliadas, que habrían causado cientos de muertos y desaparecidos, además de forzar el desplazamiento de más de 140.000 personas. En aquel entonces, acusaron a Damasco de usar civiles como escudos humanos y de traicionar acuerdos previos de retirada, pese a las negociaciones en curso.
Con el nuevo acuerdo anunciado entre el presidente Al Jolani y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, se contemplaba la integración de las fuerzas kurdas en instituciones estatales, así como la entrega del control de provincias como Raqqa y Deir ez-Zor, incluyendo las prisiones que albergan a detenidos del ISIS. Sin embargo, el incidente en Al-Shaddadi ocurrió apenas un día después del anuncio, y las FDS acusaron directamente al gobierno de atacar la prisión. Por su parte, fuentes oficiales sirias, recogidas por DW y Al Jazeera, acusaron a las FDS de"liberar intencionadamente a los prisioneros como una forma de chantaje" y de "violar los acuerdos de seguridad".
La situación permanece extremadamente volátil en el país. Mientras los herederos de Al Qaeda reivindican la "unificación nacional" y prometen asumir el control total de las prisiones "bajo estándares internacionales", las fuentes kurdas y organizaciones solidarias alertan del riesgo de una limpieza étnica contra la población kurda en Alepo y de un vacío de poder que permita la reactivación de células del ISIS. La aclamada "transición" en Siria por parte de las potencias occidentales se vuelve cada vez más difícil ante la posibilidad de una nueva espiral de inestabilidad que podría poner en el punto de mira a las minorías del país, convertido en un polvorín desde la guerra iniciada en 2011, donde la injerencia de Estados Unidos, Europa, Israel, Turquía y las monarquías del Golfo ha sido ampliamente criticada por la promoción de grupos armados mercenarios fundamentalistas.