El Gobierno francés vuelve a recurrir al 49.3 para imponer su presupuesto
LFI y el RN preparan mociones de censura y Lecornu justifica la medida autoritaria para "evitar el desorden" mientras compra la abstención del PS.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes que recurrirá al artículo 49.3 de la Constitución para hacer adoptar sin votación la parte de ingresos del presupuesto de 2026, en una decisión que calificó de "semi-fracaso" de su método negociador. "Tenemos que asumirlo con humildad", declaraba Lecornu en una intervención en el Elíseo, según recoge Le Monde.
El Gobierno activará el "atajo constitucional" este mismo martes, desencadenando un proceso que, si supera las mociones de censura, podría promulgar un presupuesto definitivo a mediados de febrero. Inmediatamente después del anuncio, tanto La Francia Insumisa (LFI) como el Reagrupamiento Nacional (RN) anunciaron que presentarán mociones de censura contra el primer ministro escogido por el presidente Emmanuel Macron, mociones que se debatirán a partir del jueves en la Asamblea Nacional.
Para evitar que estas mociones prosperen, el gobierno de Lecornu ha sellado un acuerdo tácito con el Partido Socialista (PS), que ha asegurado su abstención a cambio de una serie de concesiones. Según detalló el presidente del PS, Boris Vallaud, el Gobierno aceptó "una fuerte subida de la prima de actividad, la congelación del impuesto sobre la renta, la generalización de la comida estudiantil a 1 euro, el aumento de los medios para los arrendadores sociales y del fondo verde, y la creación de 2.000 puestos en la educación nacional". Estas medidas, sin embargo, estimadas en más de 7.000 millones de euros, han sido descritas por el diputado insumiso Eric Coquerel como "pequeños guijarros alrededor de un gigantesco volumen de recortes presupuestarios".
La oposición de izquierda y extrema derecha ha reaccionado con dureza. La presidenta del grupo LFI, Mathilde Panot, lo denunció como "un presupuesto de la desgracia" y anunció la moción de censura. Por su parte, Marine Le Pen, líder de RN, calificó las concesiones al PS de "irresponsables" y anunció que su grupo también presentará una moción. Sin embargo, es improbable que prospere la moción que destituiría a Lecornu, ya que requiere una mayoría absoluta de 288 votos y el PS ha anunciado que no apoyará la censura. "Creo que las condiciones están reunidas para evitarla", declaró en declaraciones recogidas por Le Monde.
Callejón sin salida
Lecornu justificó la medida, que contraviene su promesa inicial de no usar el 49.3, alegando "intentos muy claros de sabotaje por parte de La Francia Insumisa y del Reagrupamiento Nacional". El primer ministro afirmó que su objetivo sigue siendo, por encima de todo, reducir el déficit público al 5% del PIB y garantizar la "estabilidad fiscal".
El presidente Emmanuel Macron respaldó la maniobra, calificando el presupuesto de compromiso como algo que "garantiza la estabilidad" y "permite al país avanzar", según la portavoz del gobierno, Maud Bregeon. La decisión confirma la profundidad del bloqueo político que padece una Asamblea Nacional sin mayoría clara desde 2022, donde las leyes más importantes se imponen a golpe de decretazo.