Un guardia civil ha sido sancionado con 20 días de pérdida de haberes por intentar engañar a agentes de la Policía Nacional española durante una redada en un prostíbulo de San Roque (Cádiz), haciéndose pasar por un miembro de una unidad élite en una "misión secreta" para desmantelar una red de narcotráfico. Según la sentencia del Tribunal Militar Central, a la que accedió elDiario.es, esta vez "los hechos aislados" ocurrieron en octubre de 2022, cuando agentes de la UCRIF realizaban una inspección de extranjería en un club de alterne y se encontraron con el guardia civil hablando con una mujer.

El agente, que no tenía destino en esas fechas y actualmente se encuentra destinado en la sierra de Madrid, se identificó con su placa y afirmó que estaba "interrogando a una confidente" como parte de una investigación confidencial. Para dar más credibilidad, dijo pertenecer a OCON-Sur, la unidad de élite contra el narcotráfico en el Campo de Gibraltar, una unidad que, para su desgracia, había sido disuelta dos meses antes. Al ser desenmascarado, cambió su versión y aseguró ser del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), pero bastó una llamada a su superior para confirmar que no estaba en misión alguna, abriendo el "misterio" sobre qué hacía exactamente el guardia civil en un prostíbulo y por qué se inventaba diferentes coartadas.

El tribunal describió su conducta de "estrambótica", "falaz" y "nada edificante", destacando que obstaculizó el operativo policial con una "actitud chulesca" destinada a "crear confusión total". Los magistrados subrayaron que la mujer con la que hablaba era "simplemente una señora del club", no una testigo protegido, y que su comportamiento "no es lo que ningún policía espera" de un servidor público. El agente recurrió la sanción, pero el tribunal la mantuvo al considerar que había pruebas suficientes, especialmente el testimonio de los policías nacionales.

La resolución, aún recurrible ante el Supremo, rechazó que la sanción fuera desproporcionada, recordando que la pérdida de haberes es "la más liviana de todas" las posibles. El guardia civil fue castigado por una falta muy grave por incurrir en "conductas gravemente contrarias a la dignidad de la Guardia Civil".