Los jóvenes muestran opiniones muy divididas hacia Vox en barómetros del CIS y 40dB.
Existe un rechazo significativo a Vox entre jóvenes, con una clara brecha de género: mayor oposición entre las mujeres de 18 a 24 años.
La narrativa de que la juventud del Estado español "se está volviendo facha" choca con los datos demoscópicos que muestran polarización, no adhesión masiva a Vox y el programa que representa. Encuestas como las de 40dB. para El País de diciembre de 2025 revelan que Vox lidera la intención de voto entre menores de 44 años (alrededor del 25% en menores de 24 años), pero con una clara fractura por género: solo el 15,1% de mujeres jóvenes apoya a Vox frente al 22,5% de hombres (brecha de +7,4 puntos). Los barómetros del CIS de septiembre-octubre de 2025 confirman un apoyo significativo del 21-23% en la franja de votantes de 18 a 24 años, impulsado mayoritariamente por varones, pero las mujeres muestran menor afinidad.
Esta brecha de género es uno de los datos más esclarecedores. Entre las mujeres de 18 a 24 años, el apoyo a Vox se sitúa en torno al 15%, según 40dB. en diciembre 2025. Entre los varones de la misma edad, este alcanza hasta el 28-40% en algunos sondeos, polarizando claramente el conjunto juvenil. La encuesta de 40dB. corrobora esta tendencia: Vox logra el 25,1% entre menores de 24 años en total, pero con oposición notable entre mujeres jóvenes. GESOP de octubre registra un crecimiento similar del 18-20% en liderazgo entre 18-44 años, pero liderado por hombres. Estos datos desmienten una adhesión generalizada: el crecimiento de Vox es sustancial entre varones jóvenes (hasta 36% en ciertos sondeos), pero parcial en el conjunto de una juventud dividida.
Además, las encuestas tienen un sesgo metodológico que podría inducir a que el aparente "liderazgo" de Vox exagere su apoyo real entre jóvenes apáticos. Las encuestas miden la intención de voto positiva, pero no la oposición activa a Vox, un dato que sería interesante. El 74,9% "no Vox" incluye 21% abstencionistas/indecisos + voto a PSOE (17-22%), PP (14-16%) y Sumar (5%), sin distinguir rechazo consciente de desinterés. Sin escalas 0-10 desglosadas por edad ni preguntas directas sobre oposición, por lo que el "liderazgo" de Vox entre los votantes más jóvenes puede sobreestimar su apoyo real en una juventud donde el abstencionismo o la apatía siguen dominando.
Y no solo eso, sino que la inclinación hacia el autoritarismo detectado en las encuestas también es limitada y en cierta medida contradictoria: un 23,6% de menores de 28 años ve preferible un régimen autoritario "en determinadas circunstancias", según la encuesta monográfica de 40dB. de noviembre de 2025. Aunque sea una cifra preocupante, esto no se traduce en apoyo masivo a Vox, ni tiene por qué ser una idea firme. De hecho, un análisis de María Ramírez en elDiario.es argumenta que factores como la desigualdad, la corrupción, la desconfianza en los políticos y el precio de la vivienda explican mejor este malestar, que no tiene porqué excluir un rechazo activo a los discursos fascistas. La oposición notable, impulsada especialmente por las mujeres jóvenes, también aporta mayor claridad que las narrativas simplistas que se difunden en algunos medios de comunicación. La inclinación ideológica de la juventud sigue siendo plural, fragmentada y, por definición, sujeta a cambios.
A la hora de hablar sobre las tendencias políticas predominantes en la juventud, hay un elefante en la habitación: la abstención sigue siendo la verdadera primera opción juvenil. Históricamente, la participación electoral de los jóvenes ha sido entre 10 y 15 puntos más baja que la media del Estado español. El CIS de marzo de 2025 registraba un 9,9% de jóvenes que afirma "no votaría" de forma directa y rotunda, y un 46% con baja probabilidad de votar entre 18-24 años. 40dB. de diciembre de 2025 marca un 21% de abstencionistas o indecisos en menores de 24 años sobre el total de la muestra, superando el 25% de Vox sobre el voto válido. La inclinación ideológica de la juventud, por tanto, no solo es plural y fragmentada, sino mayoritariamente ausente de las urnas.