En 2025, la iniciativa global de infraestructura de la República Popular China, la Franja y la Ruta, firmó 213.500 millones de dólares en nuevos contratos, un nuevo récord histórico, según el Griffith Asia Institute. El informe, citado por el South China Morning Post, señala que el precio de los nuevos acuerdos aumentó un 75 % en comparación con 2024, con un notable giro hacia proyectos en África y Asia Central, especialmente en metales y minería. Desde su lanzamiento en 2013, se estima que China ha acumulado 1,4 billones de dólares en contratos con 150 países bajo esta estrategia.

El sector energético concentró el 43 % del inversión total china en 2025, más de 10 puntos porcentuales por encima del año anterior. El Griffith Asia Institute describe 2025 como el año “más verde y más contaminante” de la Franja y la Ruta en términos energéticos: mientras las inversiones en energía solar y eólica alcanzaron niveles récord, los contratos en combustibles fósiles casi se triplicaron, llegando a 71.500 millones de dólares.

El enfoque de China se desplazó de la generación de energía hacia la explotación de combustibles fósiles, instalaciones de procesamiento y proyectos de oleoductos. Los proyectos relacionados con combustibles fósiles representaron más del 74 % del compromiso energético exterior de China en 2025, la proporción más alta desde 2014, según el informe del Griffith Asia Institute.

La minería y los metales fueron otras áreas de expansión significativa. En 2025, la participación china en estos sectores alcanzó un récord de 32.600 millones de dólares, concentrándose aproximadamente el 60 % de los contratos en Kazajistán, país de Asia Central con reservas de 15 elementos de tierras raras. El Griffith Asia Institute concluye que esta dinámica muestra una estrategia internacional que combina inversión masiva en infraestructura con control de recursos estratégicos, mientras los riesgos ambientales y geopolíticos asociados continúan en aumento.