La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, solicitó formalmente al estado de Minnesota que entregue sus padrones electorales como parte de un paquete de medidas para, según sus propias palabras, “terminar con el caos” en la ciudad de Minneapolis, sacudida por una operación federal contra personas migrantes y manifestantes que ha dejado dos ciudadanos estadounidenses asesinados por disparos de agentes del ICE en menos de un mes. La propia Bondi reconoció la existencia de la carta en una entrevista en Fox News el sábado por la noche.

En la misiva, dirigida al gobernador demócrata Tim Walz, Bondi pide que “permita que la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia acceda a los padrones electorales para confirmar que las prácticas de registro de votantes cumplen con la ley”. Y añade: “Cumplir con esta solicitud de sentido común garantizará mejor unas elecciones libres y justas y aumentará la confianza en el estado de derecho”.

“Es un pretexto para que Trump se apodere de las elecciones en estados clave”

La petición ha provocado una dura reacción entre cargos demócratas. El senador Chris Murphy denunció que la estrategia de la Administración Trump no tiene que ver con seguridad ni inmigración. “Esto nunca se ha tratado de seguridad ni de inmigración. Es un pretexto para que Trump se apodere de las elecciones en estados clave”, afirmó en un vídeo difundido en sus redes sociales. Murphy y otros senadores sostienen que el despliegue del ICE en Minnesota funciona como una herramienta de presión política en un estado disputado entre republicanos y demócratas.

Bondi, por su parte, justifica los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti con la “falta de colaboración” de las autoridades locales con el ICE y exige al gobierno estatal un endurecimiento aún mayor de las políticas migratorias para, según su versión, “evitar la presencia de agentes federales en las calles”.

Pide datos de servicios sociales

La fiscal general vinculada al trumpismo también reclama información sobre los programas de servicios sociales de Minnesota y acusa al estado de un “fraude financiero sin precedentes”. “La anarquía en las calles se corresponde con el fraude financiero sin precedentes que ocurre bajo su supervisión. Y el fraude descontrolado en su estado también afecta la seguridad electoral”, sostiene Bondi en la carta.