Mark Bray (Nueva York, 1982) es un historiador, escritor y activista estadounidense especializado en movimientos sociales. Profesor de Historia en la Rutgers University (Nueva Jersey), anteriormente en Dartmouth College, Bray se ha consolidado como una de las voces más influyentes en occidente en el debate internacional sobre el antifascismo contemporáneo, gracias a su prestigiosa obra Antifa: el manual antifascista (2017), que lo catapultó a la fama y lo puso, a su vez, en el punto de mira del fascismo en EE.UU.

Ha escrito otras obras como Translating Anarchy: The Anarchism of Occupy Wall Street y The Anarchist Inquisition: Assassins, Activists and Martyrs in Spain and France (1891–1909), que publicado recientemente. Su trabajo combina investigación histórica y compromiso intelectual con el pensamiento crítico sobre las estrategias de resistencia frente al fascismo y el autoritarismo. Su trayectoria académica y su participación en movimientos como Occupy Wall Street han hecho de Bray una figura tan respetada como controvertida dentro del debate público estadounidense.

En octubre de 2025, Bray fue objeto de una campaña de amenazas y acoso donde seguidores del movimiento MAGA (Make America Great Again) filtraron su domicilio, viéndose forzado a abandonar EE.UU. junto a su familia. Desde el Estado español, donde se encuentra exiliado actualmente, reflexiona en esta entrevista sobre la crisis interna de EE.UU., las grietas del movimiento MAGA, auge del fascismo en las instituciones del país, la escalada de violencia estatal en Minneapolis y la articulación de la nueva resistencia antifascista de masas.

La crisis global del capitalismo está golpeando a Estados Unidos como potencia imperial dominante. ¿Qué fracturas sociales internas ves emergiendo de este declive, especialmente en las clases medias estadounidenses?

Creo que hay grandes rupturas y tensiones. Obviamente hay irracionalidad en el capitalismo, pero especialmente hay irracionalidad en el fascismo. Hay un conflicto, hay una tensión, por ejemplo, entre el proyecto de detener todos los inmigrantes y la necesidad capitalista de tener obreros baratos. En la industria de agricultura, por ejemplo, hemos visto quejas de los jefes de las granjas, incluso jefes conservadoras, jefes MAGA, porque no tienen obreros. También con los aranceles no está ayudando la posición económica de los Estados Unidos en el mundo. Trump piensa que representa una posición fuerte y su perspectiva sobre la política doméstica y política internacional es que quiere mostrar su fuerza y no piensa en la diplomacia ni en "poder suave" o cosas así. Entonces, desde un punto de vista del "centro", de alguien "centrista", es un horror lo que está haciendo, porque está destruyendo décadas de poder suave y tratos neoliberales.

Otra cosa interesante es todo lo relacionado con Palestina. Recientemente hemos visto una ruptura en el movimiento conservador en los Estados Unidos a causa de Palestina, porque hay una facción que todavía apoya a Israel. Dicen que están en contra del antisemitismo, pero obviamente es una mentira, porque para ellos el sionismo y el pueblo judío son la misma cosa, y no es cierto. Recientemente hemos visto una tendencia contraria a Israel en el mundo conservador, pero están en contra de Israel porque son más explícitamente antisemitas. Son gente como Tucker Carlson, Marjorie Taylor Green y otras personas.

Luego está toda esta respuesta a los asesinatos de ICE, porque hay cada vez más y más gente que está en contra. Con esto, han dicho que Alex Pretti, el hombre que fue asesinado el pasado sábado, tenía una arma. Por décadas, la derecha estadounidense ha protegido el derecho de tener y portar armas. Hay muchas tensiones en todo esto.

También hay una teoría de la conspiración de la extrema derecha en los Estados Unidos, y es que el Partido Demócrata quiere usar el gobierno federal para atacar a los estados. ¿Y ahora quién está haciendo esto? Pues Trump, los republicanos y movimiento MAGA.

¿Cómo lees la división entre trabajadores autóctonos y el proletariado migrante, amplificada por plataformas digitales que ventilan resentimiento?

Durante las elecciones de 2024, Trump hablaba mucho sobre la necesidad de aumentar los poderes de ICE para "detener los inmigrantes criminales". Y desafortunadamente, mucha gente creía sus palabras, creía que el objetivo fue solamente detener inmigrantes "criminales", o no simplemente "criminales", sino especialmente gente sin papeles que han cometido delitos. Ahora casi todo el mundo puede ver que fue una mentira, que no solamente quiere detener gente sin papeles, pero también están deteniendo gente latina con papeles y matando a manifestantes. Entonces creo que es una situación donde más y más obreros entienden que todo esto es una mentira racista.

"Ahora casi todo el mundo puede ver que fue una mentira, que no solamente quiere detener gente sin papeles, pero también están deteniendo gente latina con papeles y matando a manifestantes".

En ciudades como Minneapolis, Los Ángeles o Washington DC hay redes de apoyo mutuo entre la clase obrera, familias y sindicalistas ayudando con comida, casas de refugio. Para mí, obviamente, la respuesta debe ser que ningún ser humano es ilegal. Y se puede ver que este lema coge fuerza, a veces no hemos llegado a este punto en términos más generales, pero hay esta perspectiva en muchos sindicatos, de que nos tenemos que unir para resistir a ICE y resistir Trump, como en la huelga general en Minneapolis. Cada vez más y más personas están hablando sobre una huelga nacional. En ese sentido creo esta crisis ha traído también cosas positivas, pero necesitamos trabajar más.

Observando la designación del movimiento antifascista como terrorista, el auge de grupos fascistas callejeros o las mismas ejecuciones extrajudiciales de ICE, ¿Nos encontramos ante una nueva caza de brujas o es algo más?

Antes de todo, un poco de historia. Entre 2016 y 2019, no recuerdo exactamente, había un problema con grupos fascistas por la calle, especialmente en el noroeste del país, al norte de California, Oregon, el estado de Washington. Ante esto, había una respuesta fuerte de grupos antifascistas, con sus alianzas con grupos antirracistas. El ejemplo más famoso fue en Charlottesville en 2017. Generalmente el movimiento antifascista ganaba esta lucha, especialmente a través de la táctica de doxxing (exposición pública en internet), porque después de Charlottesville hubo un intento de hacer un Unite the Right (unir la derecha) número II en 2018. Sin embargo, los líderes de los grupos fascistas decían a su gente que no era buena idea asistir porque los antifascistas iban a hacer un doxxing y que iban a perder el trabajo.

Entonces, desde 2019 apenas hemos visto estos grupos fascistas haciendo manifestaciones públicas. Muchos de ellos "infiltraron" —aunque esta palabra no es perfecta en este contexto—, el movimiento MAGA durante la pandemia, participando en protestas contra las vacunas y las mascarillas. Ahora solamente hay un grupo que hace apariciones públicas: Patriot Front. No anuncia protestas, lo que hacen es ir a un lugar sin decir nada antes, marchar un poquito, tomar unas fotos y huir antes de que ocurra nada más.

En consecuencia, el contexto ha cambiado. No hemos visto grupos antifa organizando respuestas, tal vez desde 2019, porque no hay una presencia notable de grupos fascistas por la calle. Hay grupos antifascistas, pero lo que hacen es principalmente investigar la ultraderecha por redes sociales y cosas así. Entonces, cuando Trump hizo esta orden ejecutiva de calificar a los grupos antifascistas como "terroristas", no fue una respuesta a algo real en la sociedad, fue un término o una palabra útil como el coco o una palabra como "comunista" en el pasado, que sirve para demonizar a la izquierda.

Lo que están diciendo ahora es que la protesta es una forma de "terrorismo". Es interesante que no han usado la palabra antifa más recientemente. Fue algo muy serio, obviamente para mí, pero duró dos semanas más o menos en octubre, y después de eso, nada. Ahora están hablando sobre "terroristas" y "terrorismo". Han dicho que Alex Pretti y Renee Nicole Good fueron "terroristas", y que más o menos la izquierda y la gente que protesta ahí son "terroristas". No sé si van a regresar a usar el término antifa, es posible, no sé, pero eso es lo que ha pasado.

Las reformas judiciales, la vigilancia masiva y la militarización policial han crecido tanto con republicanos como con demócratas. ¿Percibes un consenso oligárquico hacia una nueva forma de Estado?

Sí, creo que sí. Es cierto que ambos partidos han sido más o menos favorables a la fuerza de la policía y el sistema de vigilancia que ambos partidos han sido más o menos en favor de eso. Durante el movimiento Black Lives Matter, mucha gente en el movimiento hablaba sobre el lema Defund the police, bajar los presupuestos a la policía. No dice explícitamente abolir la policía, pero para mucha gente es como un paso necesario hacia el objetivo de abolirla, aunque no para todos. Es un poco ambiguo, pero el hecho es que fue un lema famoso, y como consecuencia, algunos políticos demócratas se vieron obligados a intentar hacer esto a un nivel muy local. Pero en términos generales, el Partido Demócrata decidió que este lema fue un problema para ellos.

"Hay un consenso, al menos entre los líderes de los demócratas y los republicanos: una policía fuerte con mucho equipamiento y un estado de vigilancia, como se vio durante la presidencia de Barack Obama, cuando Edward Snowden reveló todo eso".

Incluso ahora, líderes del Partido Demócrata no están diciendo "abolir ICE" porque no quieren ser considerados como "anti-policía", es una posición peligrosa para ellos. Y también en lo que respecta a la inmigración, no quieren ser considerados como "débiles". Entonces, su resistencia no es fuerte. Fundamentalmente no tiene nada más que esperar hasta las próximas elecciones. Si ICE no estuviera matando gente por la calle y si sus operaciones fueran un poco menos agresivas, los líderes del Partido Demócrata estarían totalmente de acuerdo con ellos. No son tan diferentes.

Hay un consenso, al menos entre los líderes de los demócratas y los republicanos: una policía fuerte con mucho equipamiento y un estado de vigilancia, como se vio durante la presidencia de Barack Obama, cuando Edward Snowden reveló todo eso.

¿Qué divisiones internas se perfilan dentro del movimiento MAGA y de la extrema derecha estadounidense en general. ¿Cuáles son sus puntos débiles?

Hay una ruptura fuerte sobre Israel y el sionismo, porque hay una tendencia fuerte en la derecha americana desde hace muchos años, que se considera como en favor del aislacionismo. Hay una facción aislacionista, también antisemita, que pregunta: "¿Por qué estamos ayudando a estos judíos?" Esta ha sido una ruptura que encarnan figuras como Nick Fuentes. Ahora es muy famoso, y tal vez la figura más importante en la extrema derecha antisemita. Él criticaba esta posición, que se expuso también en una conferencia de la extrema derecha. Alguien preguntó al vicepresidente JD Vance: "¿Por qué estamos tan involucrados en Israel?". Su respuesta fue algo como "porque los israelíes pueden proteger las iglesias en Oriente Medio". Fue una respuesta para justificar todo esto desde una perspectiva "cristiana". Para mí, muestra que quiere como hablar con ambos lados del movimiento MAGA al mismo tiempo.

Sobre el ICE y las armas, con el arma de Alex Pretti, las autoridades dijeron que "intentó matar un montón de agentes de ICE". La reacción de los sectores que defienden el derecho a portar armas fue que tenía el derecho de tener armas, que no hizo nada ilegal. Hay debates así.

Además, cualquier persona que ve el video de lo que ha pasado puede ver que él no intentó matar a nadie. Aunque no son muchos, incluso algunos conservadores dicen que es ridículo, porque solamente fue un manifestante.

Marjorie Taylor Greene es otra figura importante. Fue MAGA por muchos años, pero más recientemente ha criticado a Trump sobre Israel. Y también está hablando sobre ICE y cómo ellos mataron a Alex Pretti. En general, vemos que Trump está en una posición débil, pero puede ser más peligroso en esta posición, porque tiene miedo sobre su futuro.

¿Qué oportunidades ves para elevar el antifascismo de un nicho contracultural, que hemos mencionado antes, a un verdadero movimiento de masas?

Es lo que está pasando ahora. Hay grupos antifa que están participando en unas protestas aquí o allá, y es algo. Pero ahora mismo el antifascismo en los Estados Unidos es el movimiento anti-ICE, con huelgas, con redes de apoyo para inmigrantes, con grupos que vigilan los agentes de ICE por donde van, grupos de padres de hijos pequeños que cada día protegen las guarderías y los colegios. Eso es para mí el verdadero antifascismo de masas y el antifascismo cotidiano en un sentido público, de autodefensa comunitaria. Me da mucha esperanza, mucha inspiración, porque la mayoría de esta gente no son activistas. Para muchos es su primera vez participando en algo así: la gente ha visto que han atacado colegios con gas lacrimógeno, y han visto una necesidad de organizarse.

"Ahora mismo el antifascismo en los Estados Unidos es el movimiento anti-ICE, con huelgas, con redes de apoyo para inmigrantes, con grupos que vigilan los agentes de ICE por donde van, grupos de padres de hijos pequeños que cada día protegen las guarderías y los colegios".

La extrema derecha siempre piensa que esta forma de organización es como "una conspiración", y que siempre hay un rico detrás de todo pagando a todo el mundo, porque no pueden imaginar una colaboración con sus vecinos o algo así, porque tienen una perspectiva extremadamente individualista.

Esto es lo que es lo que está ocurriendo ahora, y surgen muchas preguntas.¿Cuál será el papel de la izquierda después de todo esto? ¿Esta época de resistencia va a influir en un futuro de resistencia? No sé la respuesta de todo esto, pero hay mucha gente radicalizándose y pensando en resistencia desde abajo en sus barrios. Es muy importante, porque hasta ahora no teníamos nada de eso.

Ante el rearme, la violencia fascista callejera y el belicismo, ¿cómo crees que se podría articular un frente defensivo amplio, sin subordinarse al programa del reformismo y el Partido Demócrata?

Ahora el Partido Demócrata no realmente está presentando una posición de resistencia, entonces no tenemos este peligro porque no están presentando a nada. Hay pocas excepciones, algunos políticos en unos estados que están hablando de una forma más fuerte, pero no hay mucho. Entonces, gente en estos barrios, grupos de activistas, sindicatos, etcétera, están creando sus formas de resistencia por sí mismos.

Pero siempre en los Estados Unidos, y imagino que es igual aquí en Europa, durante una época de lucha, obviamente alguna gente va a estar más a la izquierda, será más radical, revolucionaria. Otra gente, después de todo, después del "fin del problema", va a regresar a su vida sin pensar en la lucha. Siempre hemos tenido ambos. Imagino que esta vez también tendremos ambas cosas, desafortunadamente.

Pero para mí la pregunta clave en todo esto es lo que decía antes: que el Partido Demócrata y los centristas dicen que están en contra de ICE, dicen que están al lado de los inmigrantes, pero todavía creen en fronteras, creen en la necesidad de tener documentos para existir en otro país. Entonces no es una oposición completa, es parcial. Espero que más y más gente entiende eso, y más y más gente piensa en en lo ridículo de todo esto y la necesidad de tener solidaridad con inmigrantes, sin importancia de su estatus legal. Esa es la posición de los que somos radicales y anticapitalistas.

"El Partido Demócrata y los centristas dicen que están en contra de ICE, dicen que están al lado de los inmigrantes, pero todavía creen en fronteras, creen en la necesidad de tener documentos para existir en otro país".

Otra pregunta que me interesa en menor medida —porque no soy un fan de los demócratas— pero que es importante: el papel del voto latino en las elecciones del futuro. Me parece que una generación de latinos no van a votar para los republicanos.

¿Qué tácticas de polarización del descontento social imaginas para disputar la hegemonía al fascismo y al autoritarismo de Estado?

Trump y sus amigos quieren normalizar soldados por la calle, normalizar impunidad para las víctimas del Estado, normalizar el racismo, el machismo y la xenofobia. Toda acción en oposición de esto ayuda. La campaña antifascista en Minneapolis es un buen ejemplo de ello: casi toda la ciudad resistiendo en varias formas. El hombre que fue asesinado el sábado era un enfermero y el sindicato de enfermeros está organizando una huelga de enfermeros para el viernes de esta semana.

Otro debate que existe entre la izquierda —entendida en términos generales— es esta pregunta: "¿Es esto lo que significa ser americano?" "¿Estos son los Estados Unidos de verdad?". Hay gente del centro liberal diciendo "todo esto no es mi país", "no somos eso". Pero los radicales dicen que la historia de los Estados Unidos es el genocidio y la esclavitud. Entonces, no es tan diferente del pasado de este país.

Creo que necesitamos resistencia inmediata, pero también es importante entender la historia del país y entender que si vamos a tener capitalismo y racismo, el peligro de fascismo va a continuar, no va a desaparecer.