El gobierno de Suecia presentó recientemente un proyecto de ley para reducir la edad de responsabilidad penal de 15 a 13 años en casos de delitos graves, incluyendo homicidio, intento de asesinato, explosiones agravadas, delitos graves con armas y violación agravada; supuestamente, por un "aumento de menores reclutados por bandas para cometer crímenes violentos".

El ministro de Justicia, Gunnar Strommer, calificó la situación de “emergencia” y afirmó que "detener la utilización de niños en redes criminales es una tarea crucial para el gobierno". El primer ministro, Ulf Kristersson, señaló que la medida busca "proteger tanto a los menores como a sus posibles víctimas frente a la explotación de las bandas".

La actual administración llegó al poder en 2022 con promesas de endurecer la llamada "lucha contra el crimen organizado", y una investigación policial del año pasado ya había recomendado bajar la edad de responsabilidad penal a 14 años en casos graves. El proyecto actual la reduce aún más, a 13 años.

La propuesta ha generado fuerte oposición de algunos expertos, que alertan sobre las consecuencias de involucrar menores tan pequeños en el sistema penal. La policía advirtió que podría derivar en niños significativamente más jóvenes integrándose en bandas, mientras el servicio de prisiones indicó que no existen recursos adecuados para gestionar a menores y que su detención podría vulnerar derechos fundamentales. Juristas y responsables locales sostienen que la medida podría tener efectos contraproducentes.

El proyecto fue enviado a consulta a 126 autoridades y organizaciones, y será revisado por el Consejo de Legislación sueco antes de pasar al Parlamento. Algunos críticos consideran que la iniciativa responde a presiones políticas y electorales y que carece de sustento suficiente, mientras el gobierno insiste en "la urgencia de frenar la explotación de menores por parte de bandas criminales".