Denuncian agua ilegal, derrumbes y evasión fiscal en un colegio de élite de Marbella
Familias y ex trabajadores acusan a The English International College de graves irregularidades sanitarias, urbanísticas y fiscales durante años, mientras las matrículas superaban los 20.000 euros.
Un grupo de padres y antiguos empleados del The English International College de Marbella (Málaga, Andalucía) ha presentado denuncias formales ante Sanidad, la Agencia Tributaria, el Seprona y Urbanismo por presuntas irregularidades graves que habrían puesto en riesgo la seguridad de los alumnos. Según la documentación aportada por los denunciantes, recogida por el medio Areacostadelsol.con, el centro educativo, de alto prestigio y coste, habría utilizado durante décadas agua de un pozo no autorizado, forzado pagos en efectivo sin factura y mantenido infraestructuras en estado precario y sin licencia.
La denuncia más grave es de carácter sanitario. El Seprona y el Distrito Sanitario confirmaron, tras una inspección, "deficiencias en los parámetros del agua destinada al consumo y al uso recreativo", según declaró el sargento del cuerpo en una grabación aportada por los denunciantes. Una ex enfermera del centro declaró por escrito que presenció "episodios de erupciones cutáneas, irritaciones y diarreas" en niños tras usar la piscina o consumir el agua, y que al informar a la dirección "el colegio no actuó". El Seprona remitió el expediente a la Junta de Andalucía para investigar "un posible ilícito penal por aprovechamiento de agua sin autorización".

"Para un colegio que cobra matrículas de hasta 20.000 euros, resulta incomprensible que no se permita el pago por vía bancaria"
En el ámbito económico, las familias aseguran que el centro obligaba a pagar en efectivo actividades extras como las clases 'Lambda' (unos 400 euros mensuales) o los campamentos de verano, incluso por importes que superaban los límites legales. "Era la única forma de inscribir a los niños", apunta un testimonio. Esta práctica, que los denunciantes consideran evasión fiscal, motivó una investigación de la Agencia Tributaria, ante la cual ya declaró una persona vinculada al colegio. Los denunciantes subrayan la contradicción: "Para un colegio que cobra matrículas de hasta 20.000 euros, resulta incomprensible que no se permita el pago por vía bancaria".
"Cubrir los desperfectos con plástico"
Respecto a las instalaciones, los denunciantes aportaron fotografías de techos agrietados y paredes desprendidas, y afirmaron que se produjeron derrumbes parciales en aulas sin que se suspendieran las clases. Un ex responsable de mantenimiento declaró que la dirección le ordenó "cubrir los desperfectos con plástico" en lugar de reparar las estructuras. Urbanismo de Marbella emitió una orden de ejecución para reparar daños y regularizar construcciones. Paralelamente a estas denuncias, la antigua dirección incrementó las matrículas un 10% e impuso un "recargo por instalaciones" de 3.000 euros antes de vender el centro al grupo Forfar Education Ltd., que según la Asociación de Padres no fue informado de las investigaciones en curso.