El Ayuntamiento de Donostia desaloja a 30 personas más
El PNV ordenó desalojar uno de los pabellones de Zardoya Otis. El Sindicato Socialista de Vivienda denunció la semana pasada que 200 personas están en riesgo de desahucio en Herrera.
En Donostia (Gipuzkoa), el Ayuntamiento gobernado por el PNV continúa desahuciando a cientos de personas a un ritmo vertiginoso. El lunes, las fuerzas policiales desalojaron un pabellón situado en la zona de Zardoya Otis, después de que el Ayuntamiento diera la autorización y la orden para ello: en su interior vivían alrededor de 30 jóvenes sin ninguna alternativa habitacional. Tuvieron que abandonar el lugar antes de las 08:00 y, posteriormente, la Ertzaintza y la Policía Española cerraron y vaciaron el edificio de manera conjunta. Además, cuatro personas que acudieron a mostrar su solidaridad con quienes estaban siendo desalojados fueron identificadas.
La víspera, los jóvenes afectados y varios colectivos de Donostia realizaron una comparecencia para denunciar que decenas de personas iban a quedarse en la calle. Advirtieron, además, de que la situación puede “empeorar”: "Los cinco edificios situados en la zona de Zardoya están a la espera de la orden de desalojo, lo que aumenta el riesgo de que, tarde o temprano, unas 200 personas se queden en situación de calle, sin ninguna alternativa real". Alertaron de que en Donostia es “cada vez más habitual” que “los desahucios se ejecuten de manera rápida y silenciosa”, sin ofrecer “alternativas reales” a las personas afectadas, en un intento de normalizar estos desalojos brutales.
Tras el desalojo el lunes del pabellón 4 de Jolastokieta, el Ayuntamiento volvió a excusarse afirmando que había ofrecido “una cama” a siete de las personas desahuciadas. Sin embargo, el Sindicato Socialista de Vivienda de Donostia planteó la siguiente pregunta: «¿Pero qué ocurre cuando termina la estancia en el albergue? ¿Y con el resto de personas que están en situación de calle?".
Y aún más: en el propio barrio de Herrera, otras cientos de personas siguen en riesgo de ser desahuciadas de manera inminente. El sindicato denunció la semana pasada que el Ayuntamiento ha puesto en riesgo a 200 personas que no tienen a dónde ir, al ordenar el derribo de cinco edificios en la zona de Zardoya, a pesar de que en ellos vive mucha gente. De este modo, el Ayuntamiento gobernado por el PNV da continuidad al desalojo masivo ocurrido en Martutene en diciembre del año pasado, señalando y criminalizando a personas migrantes en situación de calle para justificar estos desalojos y la falta sistemática de alternativas habitacionales.
Supuestos “problemas de convivencia”, planes para “rehabilitar” la zona, medidas para corregir la escasez y el abandono que se han impuesto en barrios obreros como Altza… Cualquier excusa es buena para el Ayuntamiento a la hora de actuar con dureza contra personas que viven en situaciones extremas e intentar empujarlas aún más a la marginación. No obstante, el Sindicato Socialista de Vivienda ha advertido: "Mientras las causas de la pobreza sigan intactas, la situación no hará más que empeorar".