El Ayuntamiento de Tolosa vuelve a desalojar a varias personas sin hogar
Es la segunda vez en las últimas dos semanas que el consistorio gobernado por EH Bildu expulsa a personas sin techo de edificios públicos.
En Tolosa (Gipuzkoa), el Ayuntamiento (EH Bildu) ha vuelto a actuar contra personas sin hogar. Por segunda vez en dos semanas, ha expulsado a varias personas que se encontraban en situación de calle de un edificio público, "sin ofrecer ningún tipo de solución", según ha explicado esta mañana el Sindicato Socialista de Vivienda de Tolosaldea. En el operativo han participado la Policía Municipal de Tolosa y la Ertzaintza.
El sindicato ha denunciado además que, en esta última ocasión, algunas de las personas desalojadas ya habían sido expulsadas por la fuerza la semana pasada de los soportales del pórtico de la casa Arkaute, un chalé abandonado. Así, las personas sin hogar han sido hostigadas y expulsadas en dos ocasiones por el Ayuntamiento en las últimas dos semanas. "Una vez más, ha quedado claro cuál es la estrategia que está utilizando el Ayuntamiento para afrontar la situación de las personas sin hogar: la represión", han advertido desde el sindicato.
⚠️Adi! Udalak berriro ere, hainbat pertsona eraikin publiko abandonatu batetik kanporatu ditu inongo konponbiderik eman gabe. Horietako batzuk gainera duela gutxi Arkaute txaletetik botatakoak. pic.twitter.com/tkvJ1CN3Kq
— Kontseilu Sozialista Tolosaldea (@Kontseilua_Tol) January 29, 2026
Desalojo del 16 de enero
El pasado 16 de enero por la mañana, la Policía Municipal de Tolosa, la Ertzaintza y el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento expulsaron a las personas que dormían en los soportales de la casa Arkaute. Así lo denunció el Sindicato Socialista de Vivienda de Tolosaldea: "Tras retirarles algunas de sus pertenencias, las dejaron en la calle, en pleno invierno, sin ofrecer ninguna alternativa". Por si fuera poco, los soportales fueron cerrados con vallas para impedir que nadie pudiera refugiarse allí.

"Las han expulsado del único lugar que tenían para poder sobrevivir", explicaron desde el sindicato. Con ello, subrayaron que "han quedado al descubierto dos aspectos del funcionamiento de las instituciones": "El primero, la incapacidad para garantizar el derecho a la vivienda", ya que "cada vez más personas viven sin hogar"; y "el segundo, su papel, lejos de aportar soluciones, en agravar la situación, así como en profundizar en la criminalización y el señalamiento de estas personas".
El sindicato advirtió de que las instituciones, mientras "protegen a quienes hacen negocio con la vivienda", están "condenando al proletariado a la miseria absoluta", y añadió: "Si no se pone fin al negocio de la vivienda y a su carácter mercantil, no se resolverá el problema de las personas sin hogar, y responder a esta realidad con medidas policiales y excluyentes no hará sino agravar aún más el problema".
La respuesta del Ayuntamiento de Tolosa
Tras hacerse pública la denuncia del desalojo, el Ayuntamiento de Tolosa ha querido dar "explicaciones". En concreto, se ha excusado alegando que "no dispone de recursos suficientes para atender a las personas en situación de calle", y ha trasladado la responsabilidad a las propias personas expulsadas: "Para que el Ayuntamiento pueda ofrecer una solución habitacional, y conociendo el recorrido y la situación de las personas solicitantes, solo puede prestar ayuda dentro de un proceso de intervención, ya que el Ayuntamiento no dispone de recursos suficientes para ofrecer una vivienda a todas las personas en situación de calle. Dado que la demanda es muy elevada y las viviendas que puede ofrecer son limitadas, únicamente puede hacerlo por esta vía".
Además, con una argumentación similar a la utilizada por otros ayuntamientos —como el de Donostia, gobernado por el PNV—, el gobierno municipal de Tolosa ha aludido a supuestos "problemas de convivencia" para justificar el desalojo y desviar el foco: "Algunas de las personas que dormían allí han generado esos problemas", ha señalado.