Buenas noticias en Iruñea (Nafarroa): Vidaurre Group (VG) ha renunciado a construir pisos turísticos en el número 18 de la calle Mercaderes, gracias a la presión y la lucha de los vecinos y del Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria. El sindicato ha subrayado que esta victoria debe servir para “impulsar la lucha por el derecho universal a la vivienda”, y ha asegurado que continuará trabajando “para que los barrios y las viviendas estén en manos de la clase trabajadora, y no de quienes hacen negocio con ellas”.

Los vecinos que viven de alquiler en el número 18 de Mercaderes hicieron pública la situación el pasado noviembre: pese a que sus contratos de alquiler seguían en vigor, la empresa propietaria legal de las viviendas, Vidaurre Group, estaba presionando a los inquilinos para que abandonaran sus casas. La compañía pretendía habilitar 11 pisos turísticos en el edificio y había obtenido para ello la correspondiente licencia municipal. Como consecuencia de la presión y el acoso sufridos (como la falta de agua caliente y obras constantes), algunos vecinos abandonaron sus viviendas, pero otros resistieron: denunciaron el negocio turístico y emprendieron la lucha junto al Sindicato Socialista de Vivienda. La manifestación celebrada en diciembre fue una muestra de ello.

Tras meses de trabajo, a finales de enero el presidente de VG, Fernando Vidaurre, envió una carta en la que comunicaba que renunciaba a construir pisos turísticos en el edificio y que había decidido poner esas viviendas a la venta. En una comparecencia celebrada ayer, el sindicato destacó que es una “victoria” que “la empresa multimillonaria Vidaurre Group haya dado marcha atrás”, y que ha sido posible “gracias a la lucha organizada de los vecinos y a la solidaridad de agentes y habitantes del barrio”. Ha calificado el logro como un “hito”, para que “Vidaurre y el resto de especuladores vean que no podrán actuar con impunidad”.

Posibilidad de anular las licencias

En el Casco Viejo de la ciudad hay al menos 225 pisos turísticos, además de numerosos hoteles, hostales y albergues. En este contexto, tras lo ocurrido en Mercaderes, el sindicato ha señalado que ahora el Ayuntamiento tiene la posibilidad de anular la licencia concedida para los pisos turísticos del número 18.

Según han recordado miembros del sindicato, el Ayuntamiento de Iruñea decidió en septiembre de 2024 suspender temporalmente la concesión de nuevas licencias turísticas en el Casco Viejo. Esa medida provisional entró en vigor en enero de 2025. “Vidaurre Group solicitó las licencias turísticas para esos pisos en el verano de 2024”, han explicado: “En un primer momento, el Ayuntamiento denegó la solicitud, pero tras un recurso del promotor, finalmente se la concedieron”. Y han añadido: “No solo las de Mercaderes 18, sino también las del número 13 de la calle Eslava y las del número 10 de la calle Tejería se concedieron de la misma manera”.

Desde la organización comarcal han afirmado que lucharán “para que las licencias turísticas se anulen de manera definitiva”, “para que el resultado de esta victoria sea permanente y suponga un paso cualitativo en la lucha de años contra el negocio turístico en el Casco Viejo”.