200 profesores de 95 universidades piden la libertad de Pablo Hasel en el quinto aniversario de su encarcelamiento
Académicos de 25 países firman una carta abierta en la que denuncian la vulneración de la libertad de expresión y proponen al rapero como candidato al Premio Sajarov del Parlamento Europeo.
Este 16 de febrero se cumplirán cinco años del ingreso en prisión del rapero comunista Pablo Hasel, el primer músico encarcelado en el Estado español por el contenido de sus canciones y su actitud militante. Condenado por "enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y calumnias contra instituciones del Estado", suma una pena de seis años y medio en total, que está cumpliendo íntegramente y sin beneficios penitenciarios por negarse a renunciar a sus principios políticos. Su detención en la Universidad de Lleida el 15 de febrero de 2021, en plena pandemia, desencadenó movilizaciones masivas en toda Catalunya y el Estado español. Ahora, una campaña internacional impulsada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el colectivo Hasel Campaign Professors reclama su excarcelación.
Más de doscientos profesores de 95 universidades de 25 países han suscrito una carta abierta en la que exigen la libertad del preso político y proponen su candidatura al Premio Sajarov, que otorga el Parlamento Europeo. El texto, recogido por medios catalanes, recuerda que el fallo judicial "fue severamente criticado por expertos juristas en España y condenado por organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, incluida Amnistía Internacional". Los firmantes subrayan que "sin esta permanente negación de la libertad de expresión, Pablo Hasel sería un hombre libre hoy" y destacan su "coraje y resiliencia" durante estos cinco años de encarcelamiento.
Entre los signantes exigen que las autoridades españolas tomen medidas inmediatas para poner fin al encarcelamiento.En el acto de presentación de la campaña, el profesor inglés Henry Ettinghausen, promotor de Hasél Campaign Professors, recordó que la ONU declaró que el supuesto delito de Hasel "no tenía cabida dentro del Código Penal de ninguna sociedad democrática". Lluís Llach clausuró el evento exigiendo la libertad de Hasel "no como un acto de arrepentimiento, sino como demostración de que somos una sociedad que intenta ser civilizada". La revista Rolling Stone dedicó el pasado año su portada al caso, subrayando su repercusión internacional. Mientras, Hasel continúa recluido, convertido en símbolo de la represión estatal contra la libertad de expresión y la disidencia política.