El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), popularmente conocida como 'la Gestapo de Trump', tiene previsto gastar 38.300 millones de dólares antes de que finalice el año en una nueva red de centros de detención y procesamiento, según un documento del Departamento de Seguridad Nacional publicado por la oficina de la gobernadora de Nuevo Hampshire, Kelly Ayotte, y recogido por la agencia Reuters. El plan, financiado con el macroproyecto de ley aprobado por el Congreso republicano en julio de 2025 —que destinó 45.000 millones a inmigración—, responde a la preparación de "un aumento esperado de arrestos en 2026" tras la contratación de 12.000 agentes adicionales.

La estrategia contempla adquirir y rehabilitar 16 edificios que funcionarán como "centros regionales de procesamiento" con capacidad para albergar entre 1.000 y 1.500 detenidos durante estancias medias de tres a siete días. Además, se abrirán ocho grandes campos de concentración con capacidad para 7.000 a 10.000 personas, donde los inmigrantes permanecerán una media de 60 días a la espera de ser deportados. El plan incluye también otras diez instalaciones "llave en mano" donde ICE ya está operando. En total, la capacidad de internamiento pasará a 92.600 camas.

45.000 millones de presupuesto total

El presupuesto para detención en el año fiscal 2024 era de 3.400 millones de dólares; con el nuevo paquete asciende a 45.000 millones. Desde que Donald Trump regresó a la presidencia en enero de 2025, el número de personas en centros de detención de ICE ha aumentado un 74%, superando las 68.000 este mes.

La administración Trump ha intensificado la persecución migratoria y contra la disidencia política mediante redadas y violencia policial en grandes ciudades, el aumento de arrestos y la retirada de estatus legal temporal a cientos de miles de personas migrantes. El Departamento de Seguridad Nacional no respondió a las solicitudes de comentarios de la agencia. Mientras la Casa Blanca acelera la construcción de esta maquinaria de encierro masivo, los primeros síntomas de desgaste político comienzan a aparecer de cara a las elecciones de medio mandato del próximo año.

La industria de la detención, uno de los negocios más lucrativos del complejo industrial-penitenciario estadounidense, se prepara para engordar con miles de millones de dólares públicos mientras las vidas de los trabajadores migrantes quedan tras las rejas.