El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fijó este domingo las condiciones que considera "irrenunciables" en cualquier eventual acuerdo entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, entre ellas el desmantelamiento completo de la infraestructura nuclear iraní. En su intervención ante la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, Netanyahu detalló las exigencias que trasladó la semana pasada al presidente Donald Trump durante su encuentro en Washington: "Todo el material enriquecido debe salir de Irán; no debe haber capacidad de enriquecimiento, no detener el proceso sino desmantelar los equipos y la infraestructura; resolver el problema de los misiles balísticos; e inspecciones efectivas, sin plazos de preaviso", afirmaba en declaraciones recogidas por Al Jazeera.

Las palabras de Netanyahu se producen en vísperas de la segunda ronda de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, que arranca este lunes en Ginebra con la delegación iraní encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi. Las conversaciones se reanudaron el pasado 6 de febrero en Omán después de que los contactos quedaran rotos en junio, cuando Israel lanzó una campaña de bombardeos sin precedentes contra Irán que desencadenó una guerra de doce días, en la que Estados Unidos se sumó a los ataques contra tres instalaciones nucleares iraníes.

Según desveló el portal Axios citando a funcionarios estadounidenses, Netanyahu y Trump coinciden en el objetivo final —un Irán sin capacidad de obtener armas nucleares— pero discrepan sobre la vía para lograrlo. Netanyahu habría expresado su convicción de que "es imposible alcanzar un buen acuerdo", mientras Trump defiende la necesidad de intentarlo: "Démosle una oportunidad", habría dicho el mandatario republicano, según la misma fuente. Netanyahu, por su parte, reconoció públicamente su escepticismo, aunque aseguró haber trasladado sus condiciones al presidente.

Araqchi ya se encuentra en Ginebra para la segunda ronda de conversaciones. "Estoy en Ginebra con ideas reales para lograr un acuerdo justo y equitativo. Lo que no está sobre la mesa: la sumisión ante las amenazas", escribió Araqchi en X. Antes del encuentro con la delegación estadounidense, el jefe de la diplomacia iraní se reunirá este lunes con Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), para abordar la inspección de las instalaciones nucleares bombardeadas por EE.UU. e Israel durante la guerra de doce días en junio. Teherán advierte del riesgo de radiación y exige un protocolo oficial para acceder a los escombros donde yace uranio altamente enriquecido.

La presión militar sobre Teherán no cesa mientras se desarrollan los contactos diplomáticos. El viernes, Trump ordenó el envío de un segundo portaaviones a Oriente Medio y abogó abiertamente por un "cambio de régimen" en Irán. Preguntado por los periodistas sobre si ese era su objetivo, respondió: "Parece que eso sería lo mejor que podría pasar". Sobre el refuerzo naval, advirtió: "En caso de que no logremos un acuerdo, lo necesitaremos. Si lo necesitamos, lo tendremos listo". Irán ha prometido responder a cualquier ataque contra su territorio con represalias contra las bases estadounidenses en la región. El pulso entre la amenaza militar y la negociación eleva la tensión en una zona al borde de una guerra regional de consecuencias impredecibles.