La mortalidad infantil crece en Argentina en el primer año de Milei
El desmantelamiento sanitario empujó la tasa hasta las 8,5 muertes por cada mil nacidos vivos en 2024, un 6,25% más que el año anterior.
La tasa de mortalidad infantil en Argentina escaló hasta 8,5 por mil en 2024, primer año del gobierno de Javier Milei, lo que representa un aumento del 6,25% respecto al 8 por mil registrado en 2023, según datos oficiales del Ministerio de Salud analizados por la Fundación Soberanía Sanitaria y recogidos por elDiario.es. El incremento rompe una tendencia descendente que desde 2002 había llevado la tasa del 16,8 al 8 por mil, aunque con excepciones en los años 2007, 2019 y 2022. La mortalidad neonatal —durante los primeros 28 días de vida— trepó de 5,5 a 6 por mil, un indicador directamente vinculado a la calidad de los controles prenatales y la atención del parto.
Nicolás Kreplak, ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, señaló al citado diario que 2024 fue "un año complejo porque se generó un gran recorte a nivel nacional y hubo un cambio drástico en las políticas en materia de salud". El gobierno de Milei interrumpió el suministro de insumos críticos como el surfactante pulmonar, vital para tratar patologías respiratorias en recién nacidos, y desmanteló el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, reduciéndolo "a una mínima expresión administrativa" con el argumento de la baja de la natalidad, según denunciaron especialistas. También eliminó el Plan ENIA, modelo en América Latina para la reducción del embarazo adolescente.
Fernando Zingman, pediatra e investigador de Fundar, explicó que "los resultados en salud pública no son unicausales ni lineales, pero podemos pensar que hay factores que confluyen". El especialista advirtió que "que en un año la mortalidad infantil y la mortalidad materna peguen un salto son señales que indican que el sistema de salud pública tiene serios problemas". En 2021 se habían logrado cero muertes maternas adolescentes por aborto, pero en 2024 se registraron cuatro. El programa de salud sexual y reproductiva sufrió una fuerte reducción en la compra de anticonceptivos, afectando la cadena de prevención.
El aumento afecta a 15 de las 24 provincias argentinas, con especial incidencia en el noroeste y noreste del país. Corrientes, La Rioja y Santiago del Estero registraron incrementos de entre el 10% y el 20%. El informe de Soberanía Sanitaria subraya que "el actual contexto de crisis económica y social, con empeoramiento de las condiciones laborales y aumento del desempleo, dificulta el acceso al sistema de salud". Mientras el gobierno ultraliberal elimina la financiación de hospitales pediátricos como el Garrahan y abandona programas preventivos como el de Sueño Seguro, las provincias intentan paliar el desastre sanitario con recursos propios.
Los datos han generado indignación entre la población argentina, que recuerda cómo Milei defendió no realizar estudios de cardiopatía a los bebés en gestación porque "implicaba más presencia del Estado interfiriendo en la vida de los individuos y además implicaba más gasto".