Parece que tantos meses de bombardeo mediático inducido por la patronal sobre "el absentismo laboral desbocado" empiezan a dar sus frutos políticos. El Ministerio de Seguridad Social, dirigido por Elma Saiz, ha planteado a patronal y a los sindicatos mayoritarios crear un mecanismo que "permita" a los trabajadores reincorporarse progresivamente a su puesto después de superar una baja larga por enfermedades graves como cáncer, infarto, ictus o fracturas óseas graves. Según el último borrador al que ha tenido acceso El Periódico, la medida está prevista para empleados que hayan estado de baja al menos 180 días (seis meses) por procesos de "origen oncológico, isquémicos cardíacos, accidentes cerebrovasculares o traumatológicos graves, incluidas situaciones post-trasplante". La propuesta se debatía este lunes en una nueva reunión con CEOE, Cepyme, UGT y CCOO sobre incapacidad temporal.

El esquema diseñado por el "Gobierno más progresista de la historia" establece que la "reincorporación progresiva" tendrá una duración máxima de un mes, con una jornada reducida cuya concreción deberá "acordarse" entre la empresa y el trabajador. "La duración de la jornada reducida se determinará mediante acuerdo entre el empresario y la persona trabajadora dentro de su jornada ordinaria", recoge el texto. En caso de desacuerdo, el empleado deberá recurrir a la jurisdicción social. Durante ese periodo, la mitad del salario será abonada por la empresa y la otra mitad por la Seguridad Social. El borrador del texto deja la puerta abierta a que los convenios colectivos de cada sector establezcan pautas para concretar los horarios en cada caso.

La medida solo sería aplicable a trabajadores a tiempo completo o parcial, pero siempre que ejerzan al menos un 80% de la jornada ordinaria, y podrán tener contrato indefinido o temporal, que se alargaría durante el periodo de retorno al 100%. El secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, anunció la semana pasada que crearán "un observatorio para monitorizar las bajas médicas", que también evaluaría "la posible inclusión de otras patologías en este mecanismo". "Reglamentariamente, se podrán incluir otras enfermedades o patologías que se consideren igualmente graves", indica el borrador, aunque la decisión final quedaría en manos de Moncloa.

La propuesta ha sido recibida sin gran entusiasmo por patronal y sindicatos, y su aprobación requiere superar el trámite parlamentario, donde el Gobierno carece de mayorías claras. El debate se reactiva después de que la presidenta de la Airef, Cristina Herrero, criticara al Ejecutivo por descuidar el control de los partes de baja en sus primeros estadios, lo que acaba cronificando dolencias. La norma también introduce cambios como permitir que las mutuas formulen propuestas de alta con incapacidad permanente antes de los 365 días de baja.