La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha impedido la celebración de una de las sesiones locales de la Universidad Popular prevista para este viernes en su Escuela Técnica de Embajadores, según han denunciado los organizadores a través de sus redes sociales. Los convocantes afirman que, después de seguir todos los trámites indicados y de recibir la confirmación de la reserva del espacio hace dos meses, la dirección del centro les comunicó este martes que no podían disponer del salón de actos. La Universidad Popular 2026 celebra estas jornadas locales como antesala de su encuentro estatal en Madrid, que arranca este miércoles bajo el lema Estudiar, educar, organizar.

Según el relato de los organizadores, las excusas recibidas son "las de siempre": "que si un permiso no terminó de desarrollarse correctamente, que si la culpa es de una trabajadora interina que no sabía cómo hacer las cosas, que si no hay medios suficientes para reorientar la situación y acoger el acto". El comunicado denuncia que detrás de esa "palabrería burocrática" lo que se esconde es "una limitación cada vez mayor de los derechos políticos del estudiantado". Los convocantes señalan que no es casualidad que se cancele precisamente un espacio donde iban a abordarse temas como "planificación económica, democracia socialista, imperialismo y genocidio en Palestina".

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La Universidad Popular 2026, que se celebra desde este miércoles hasta el viernes en varios campus de Madrid, incluye en su programa una charla sobre "El imperialismo en Oriente Medio y la causa palestina" con la corresponsal Teresa Aranguren y el analista Javier Llanos de la Guardia, así como un taller de "Planificación económica y democracia socialista en la era digital" a cargo del Grupo de Investigación Cibcom. También están previstas sesiones sobre fascismo, crisis ecológica y una manifestación el jueves contra la ley de universidades que prepara el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, a la que los convocantes acusan de querer "privatizar y mercantilizar" la educación pública.

Los organizadores han exigido a la Universidad Politécnica que rectifique y conceda el espacio que había sido confirmado. Defienden que "la juventud trabajadora tiene derecho a hablar de lo que quiera y debe empezar a responder cada intento de limitación, prohibición y disciplinamiento". El incidente se suma a otros episodios de restricción de actividades críticas en centros educativos, en un contexto que los convocantes definen como de "auge reaccionario instalado en las instituciones" y de creciente represión del disenso político en los campus. Desde la organización de la Universidad Popular animan a acudir a las jornadas que se desarrollarán en los campus madrileños y en otras ciudades del Estado español.